Prepara un tradicional bacalao en salsa de tomate y triunfarás en la mesa.
1 kg. de bacalao fresco o desalado
2 kgs. de tomates
1 cebolla
3 pimientos
3 dientes de ajo
300 ml. de aceite de oliva y sal.
Calorías 315 kcal / 100gr
Proteína 75 gr / 100gr
Grasa 1.7 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Prepara un tradicional bacalao en salsa de tomate y triunfarás en la mesa.

Bacalao en tomate

 Así lo cocinamos

En una cazuela con aceite de oliva ponemos a freír la cebolla, los pimientos y los dientes de ajos, todo muy bien picado.
Cuando pochen (antes de que doren), agregamos los tomates triturados sin piel y dejamos freír a fuego lento hasta que todo esté en su punto.
Mientras, en una sartén aparte freímos levemente los trozos de bacalao.
Incorporamos a la cazuela los trozos de bacalao (con la piel hacia abajo) y dejamos todo cocer a fuego lento durante 15 minutos más, con cuidado de que el tomate no se agarre. Servimos el bacalao con tomate.

 Trucos y Consejos

Si quieres, puedes triturar también las verduras.

 Información Nutricional

El bacalao es un pescado blanco, rico en proteínas y muy bajo en grasas. Por este motivo es un alimento recomendado en dietas de adelgazamiento o control del peso. Por el contrario es una fuente importante de vitaminas, minerales y proteínas de un alto valor biológico.
En dietas deportivas o de crecimiento muscular el bacalao es un alimento recomendado, así como en dietas infantiles debido a su alto contenido de proteínas de un alto valor biológico, es decir, son fácilmente asimilables por el organismo y destacan por su pureza y calidad. Es uno de los pescados que más cantidad de proteínas contiene.
Es rico asimismo en vitamina B1, B2, B6 y B9, importantes en la asimilación de los hidratos de carbono, proteínas y las grasas. Además de intervenir en procesos orgánicos como la formación de glóbulos rojos, el correcto funcionamiento nervioso, síntesis del material genético…
En relación con los minerales, destaca la presencia de potasio y fósforo. El potasio es un mineral necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso y la actividad muscular e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula, mientras que el fósforo está presente en huesos y dientes, interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular y participa en procesos de obtención de energía.
Por encima de todos los minerales destaca su alto contenido en sodio. Este mineral se encuentra en el bacalao crudo, pero concretamente en el salado. Nos ayuda a mantener un equilibrio corporal así como al buen funcionamiento del organismo y las glándulas. Pero no es nada aconsejable en personas que sufren hipertensión o problemas de retención de líquidos.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina