Recetas

Cordero asado a la mostaza con manzanas reineta

La mostaza combina deliciosamente con la manzana en esta receta
1 costillar de cordero lechal
4 cucharadas de aceite de oliva virgen
2 cucharadas de mostaza de Dijon
2 gr. de pimientas variadas
1 cucharadita de sal gruesa
1 copa de vino blanco
1 copa de agua
2 manzanas reinetas
20 gr. de azúcar.
Calorías 105 kcal / 100gr
Proteína 21 gr / 100gr
Grasa 2.4 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Hacemos una mezcla con el aceite de oliva, la sal gruesa, la mostaza, las pimientas variadas y el vino blanco.
Troceamos el medio cordero lechal en raciones individuales. Lo untamos con la mezcla de mostaza y demás aliño y asamos en el horno precalentado durante 1½ hora a 200 ºC. Rociamos de vez en cuando con agua y algo de vino blanco que habremos reservado.

Cordero asado a la mostaza con manzanas reineta

 Así lo cocinamos

Lavamos y troceamos en gajos las manzanas reinetas, añadimos un poco de azúcar y asamos en una placa de horno distinta a la del cordero, a diferente altura pero al mismo tiempo durante 30 minutos.
Una vez asado el costillar, sacamos del horno y recuperamos 4 cucharadas del jugo del asado y el resto lo pasamos a una cazuelita que calentaremos para servir como salsa de acompañamiento.
Estas manzanas asadas nos servirán de guarnición del costillar de cordero asado.

 Información Nutricional

El cordero es uno de los animales que mayor porcentaje de grasa concentra en algunas de sus piezas, principalmente en forma de grasa saturada. En los ejemplares jóvenes, la mayor parte de grasa está alrededor de las vísceras y debajo de la piel, de forma que se puede retirar fácilmente. De esta forma, se reduce el aporte de grasa saturada, colesterol y calorías y se puede seguir disfrutando de esta deliciosa carne. En cuanto a las proteínas, la carne de cordero supone una fuente importante de ellas y además su calidad es muy buena.
De sus vitaminas destacan las del grupo B, especialmente la B2 y la B12, y en menor medida, la B1 y la B3. La vitamina B2 o riboflavina, interviene en las defensas y en la producción de glóbulos rojos. La vitamina B12, que sólo se encuentra en alimentos de origen animal, participa en la formación de hemoglobina y su deficiencia puede provocar un tipo de anemia y alteraciones del sistema nervioso.
En cuanto a los minerales, la carne de cordero es buena fuente de hierro hemo, un tipo de hierro que se absorbe fácilmente. Este nutriente es necesario para la formación de hemoglobina y un aporte adecuado del mismo previene la anemia ferropénica. También destacan el aporte de fósforo, sodio y zinc. El fósforo, interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular, y el zinc, tiene acción antioxidante e interviene en el desarrollo de los órganos sexuales, el sentido del gusto y el olfato.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina