Las cremas, al igual que las sopas, son reconstituyentes y saciantes, ya que los platos calientes sacian más que los que se toman templados o fríos
500 gr. de zanahorias
300 gr. de calabacín
1 cebolla
1 puerro
2 dientes de ajo
6 cucharadas de aceite de oliva y sal.

Este plato, está cocinado con una base de Sopas y cremas y pertenece a los platos de la cocina Vegetariana. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Pelamos el calabacín y la zanahoria, los cortamos en dados y los reservamos.

Crema de zanahoria y calabacín

 Así lo cocinamos

A continuación, cortamos en juliana la cebolla, los dientes de ajo y el puerro, y los sofreímos en una sartén con un poco de aceite de oliva.
Cuando ya tengamos bien pochada las verduras, añadimos los dados de zanahoria y calabacín, rehogamos el conjunto y lo cubrimos con agua.
Cocinamos a fuego medio durante una hora.
Una vez estén bien cocidas las verduras, las pasamos por el pasapurés o por la batidora. Ponemos a punto de sal y añadimos una cucharada de aceite de oliva virgen para refinar la crema.
Servimos caliente.

 Trucos y Consejos

Si tenemos prisa, podemos cocer las verduras en una olla rápida. Sólo tardarían 20 minutos en cocerse.
Podemos darle un toque más fino a la crema si le agregamos una nuez de mantequilla o un poco de nata liquida.
A la hora de servirla, podemos acompañarla con unos daditos de pan frito.

 

 Información Nutricional

Las cremas, al igual que las sopas, son reconstituyentes y saciantes, ya que los platos calientes sacian más que los que se toman templados o fríos.
La zanahoria aporta a esta crema una gran cantidad de vitaminas, entre ellas el betacaroteno, pigmento que le da el color naranja característico a esta verdura y que es fundamental para la visión, el buen estado de la piel, los tejidos y para el buen funcionamiento de de nuestro sistema inmunológico. La zanahoria es también una buena fuente de vitamina E, vitamina B3, folatos y minerales como el potasio, el calcio, el fósforo y el yodo. Además, este tubérculo contiene sustancias de acción antioxidante, que contribuyen a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer.
El calabacín es un alimento con un bajo valor energético gracias a su riqueza en agua. Además, es fuente de diferentes vitaminas y minerales, así como de sustancias con acción antioxidante. Está compuesto sobre todo por agua e hidratos de carbono y su consumo supone un aporte moderado de fibra. En cuanto a vitaminas, destaca la presencia de folatos y, si bien aporta pequeñas cantidades de vitamina C. Respecto a su contenido de minerales, destaca su aporte de potasio y pequeñas cantidades de magnesio y fósforo. El calabacín es un alimento fácil de digerir y con un ligero efecto laxante.

 

 

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina