Nada más refrescante y saludable que una plato de hortalizas como esta crema fría de tomate que te presentamos
500 gr. de tomates maduros
1 lata de pimientos morrones
100 ml. de leche evaporada
1 cebolla
1 pepino
aceite de oliva
pimienta
sal
Calorías 110 kcal / 100gr
Proteína 5 gr / 100gr
Grasa 2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 17 gr / 100gr
Índice glucémico 30

Si pensamos en una crema fría de tomate se nos puede venir a la mente el gazpacho. Sin embargo, además de este rico plato, típico de nuestra gastronomía, se pueden hacer múltiples recetas con el tomate como protagonista, tanto frías como calientes.

En este caso hemos elegido una crema fría de tomate, una receta sencilla y llena de sabor que podrás servir en tus menús veraniegos. Y es que cuando más apetecen los platos fríos es en la época de calor, aunque se pueden consumir también en invierno.

Crema fría de tomate

 Así cocinamos la crema fría de tomate

Para elaborar esta crema fría de tomate, comenzamos pelando, lavando y picando la cebolla bien fina. En una cacerola ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y, cuando esté caliente, añadimos la cebolla para que se poche. Rehogamos durante unos minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de palo, hasta que la cebolla esté transparente.
Mientras tanto, sacamos los pimientos de la lata, los escurrimos y los añadimos a la cacerola, para que se rehoguen con la cebolla. Continuamos haciendo nuestra crema fría de tomate lavando los tomates. Los picamos muy finos o los rayamos y los incorporamos a la cacerola. Removemos bien el conjunto y dejamos cocer durante 10 minutos. Pasado ese tiempo, retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco.
Por otra parte, ponemos en el vaso de la batidora la leche evaporada y añadimos el guiso de tomate. Batimos hasta conseguir una crema fina. Por último, salpimentamos al gusto y dejamos enfriar en la nevera.
A la hora de servir, lavamos el pepino, lo cortamos en taquitos y ponemos un poco en cada plato, encima de la crema fría de tomate.

 Trucos y Consejos para la crema fría de tomate

Esta crema fría de tomate también se puede elaborar con pimiento rojo fresco en lugar de con pimientos morrones. Sólo hay que asar el pimiento antes de incorporarlo al sofrito.

 Información Nutricional

Esta receta de crema fría de tomate constituye un plato cargado de vitaminas, minerales y, sobre todo, de ese potente antioxidante llamado “licopeno” que se encuentra tanto en el tomate como en el pimiento. Es el componente que le da su color rojo a estas dos hortalizas.
Por otra parte, la leche evaporada que lleva esta crema fría de tomate le aporta proteínas, así como algunas grasas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este tipo de leche es mucho más ligera que, por ejemplo, la nata.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Técnicas de cocina
Tipo de cocina