Los garbanzos de Cuaresma también se pueden elaborar con bacalao.
½ kg. de garbanzos
1 cebolla
2 tomates
1 pimiento verde
1 vasito de vino generoso
150 g. de uvas pasas sin pepitas
azafrán en hebra
hierbabuena
1 hoja de laurel
canela en rama
aceite de oliva
azúcar
agua y sal
Calorías 383 kcal / 100gr
Proteína 20.8 gr / 100gr
Grasa 5.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 55.8 gr / 100gr
Índice glucémico 30

Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Esta receta, aunque es típica de la Cuaresma, se puede preparar en cualquier época del año.

Garbanzos de Cuaresma

 Así lo cocinamos

La noche anterior ponemos los garbanzos en agua a fin de ablandarlos un poco.

Al día siguiente los ponemos a cocer en una olla con litro y medio de agua, hasta que estén tiernos.

Mientras, en una sartén con aceite de oliva ponemos a freír la cebolla y el pimiento, ambos muy picados. Cuando pochen añadimos los tomates pelados y picados. Dejamos que se haga el sofrito. Cuando esté en su punto agregamos el vino y las uvas pasas. Dejamos cocer durante cinco minutos. Reservamos.

Cuando los garbanzos estén casi tiernos les agregamos el contenido de la sartén, una ramita de canela, una ramita de hierbabuena, una hoja de laurel, un pellizco de azafrán en hebra, la punta de una cucharadita de azúcar y la sal necesaria.

Dejamos cocer todo durante un cuarto de hora más y servimos.

 Trucos y Consejos

Los garbanzos de Cuaresma también se pueden elaborar con bacalao.

 Información Nutricional

Los garbanzos son legumbres muy energéticas, nutritivas y equilibradas que, además, poseen propiedades medicinales por su alto contenido en vitaminas, proteínas y minerales, destacando el hierro, que casi triplica al de la carne.

Su fibras y activos como el folato y el magnesio los hacen ideales para reducir el llamado colesterol malo, benefician el tránsito intestinal, son recomendables para la diabetes, anemia, problemas del colon e hipertensión. Son anticancerígenos, diuréticos y reconstituyentes. Sin embargo, se debe tener prudencia en su consumo para quienes sufren de flatulencias, colitis y problemas intestinales. Disminuyen el estrés y el nerviosismo.

Los garbanzos son ideales para las embarazadas, por su riqueza en proteínas, hierro y otros minerales.

Como el resto de leguminosas, los garbanzos son una buena fuente de proteínas de origen vegetal, almidón, calcio, hierro, magnesio, zinc, fósforo. El contenido de vitaminas es bajo, destacan la vitamina E y la K. Su contenido en lípidos es muy bajo.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina