Recetas

Potaje de Cuaresma con langostinos

Espolvorea perejil o alguna hierba aromática por encima del plato cuando lo sirvas y ¡listo!
300 gr. de garbanzos
75 gr. de espinacas congeladas
150 gr. de bacalao congelado desalado
2 zanahorias ½ cebolla
2 dientes de ajo
100 gr. de langostinos congelados
pimentón
harina
aceite de oliva y sal.
Calorías 383 kcal / 100gr
Proteína 20.8 gr / 100gr
Grasa 5.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 55.8 gr / 100gr
Índice glucémico 30

Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Lo potajes con verduras y pescados son típicos de estos días de Cuaresma. Hoy proponemos uno con bacalao, langostinos espinacas.

Potaje de Cuaresma con langostinos

 Así lo cocinamos

Descongelamos el bacalao y las espinacas el día antes de elaborar la receta. Dejamos los garbanzos en remojo al menos 8 horas. Descongelamos también los langostinos. Cuando estén descongelados, los pelamos y reservamos las cabezas. Sofreímos éstas en una olla con un buen chorro de aceite de oliva. Retiramos.
Pasamos por esta misma olla el bacalao previamente enharinado. Reservamos. Ponemos en la olla los garbanzos, la zanahoria pelada y partida y la cebolla picada, así como os ajos. Añadimos una cucharadita de pimentón dulce. Cubrimos el conjunto con agua.
Ponemos a fuego medio y mantenemos hasta que se cuezan bien los garbanzos. Agregamos entonces los trozos de bacalao, los langostinos pelados y las espinacas. Dejamos así unos 10 minutos. Salamos al gusto.

 Trucos y Consejos

Espolvorea perejil o alguna hierba aromática por encima del plato cuando lo sirvas y ¡listo!

 Información Nutricional

El garbanzo es una legumbre muy energética y nutritiva. Además, contiene vitaminas del grupo B. También es rico en hierro, potasio y fósforo, ideal para combatir la fatiga mental. Su principal componente son los hidratos de carbono, destacando el almidón. Tiene un mayor contenido en grasas que otras legumbres, pero son insaturadas, por lo que no constituyen un riesgo para la salud cardiovascular. Por otro lado, contienen una importante cantidad de fibra.
Las espinacas, que combinan de manera exquisita con los garbanzos, contienen una buena y variada cantidad de vitaminas y minerales. Entre estos últimos debemos resaltar la presencia del calcio y el magnesio. Además, aportan a nuestro organismo sustancias de acción antioxidantes, que nos ayudan a prevenir enfermedades de carácter degenerativo.
Por su parte, el bacalao enriquecen el plato con una importante cantidad de proteínas de alto valor biológico.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina