El salmorejo seguramente sea, junto al flamenquín o al rabo de toro, la receta más popular de la gastronomía de la provincia de Córdoba.
1 kilo de tomates maduros
200 gr. de pan del día anterior
250 ml. de aceite de oliva virgen
sal
vinagre de Jerez
2 dientes de ajo
100 gr. de jamón ibérico cortado en taquitos
Calorías 23 kcal / 100gr
Proteína 0.8 gr / 100gr
Grasa 0.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 3.5 gr / 100gr
Índice glucémico 30

Con la llegada del verano,  una crema fría como el salmorejo con su guarnición de jamón serrano y su huevo duro es una gran opción para comer

El salmorejo cordobés seguramente sea, junto al flamenquín o al rabo de toro, la receta más popular de la gastronomía de la provincia de Córdoba. Es indudable que los orígenes de este plato son humildes, y se piensa que fue introducido en las costumbres culinarias en el siglo XVII ó XVIII, coincidiendo con la aceptación del tomate como alimento. Es curioso observar como este plato tiene variantes cerca de la provincia de Córdoba. Concretamente, en Antequera, muy cerquita de Puente Genil, se hace lo que llama la Porra Antequerana. Se trata de una receta muy similar a la del Salmorejo, con el añadido del pimiento como ingrediente.

 

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Con la llegada del verano, y las temperaturas elevadas, un salmorejo frío con su jamón serrano y con su huevo duro es una gran opción para comer. También hay familias que le ponen como guarnición atún y gajos de naranja. Hay otra opción que también hemos oído, pero que es menos saludable, la de añadirle patatas fritas.

 

Cómo hacer Salmorejo Cordobés

Lo primero que debes hacer es disponer de buena materia prima: tomates, que deben ser de pera y los trituraremos con piel. Un pan blanco, de corteza blanda y con mucha miga. En Córdoba suelen utilizar el llamado pan de telera. Ajo, que si es de Montalbán, mejor que mejor. Y aceite de oliva virgen extra. Ojo a la variedad que usas porque determinará en buena parte su sabor. Si quieres un salmorejo suave, que sea de variedad arbequina; si prefieres mas amargor, aceite picual; y si quieres un pelín picante, échale aceite hojiblanca.

 

La ruta del salmorejo

 

Al igual que el gazpacho, la mejor estación para tomar salmorejo cordobés es primavera-verano, porque los tomates son propios de esta temporada. Debemos erradicar esa costumbre de tomar tomates todo el año porque estamos consiguiendo que se cultiven tomates que no saben a nada. Los tomates, mejor tomarlos en verano.

 

El salmorejo puede tomarse como plato principal, como acompañamiento y guarnición de un segundo plato o como salsa en lugar de utilizar salsas prefabricadas más calóricas y menos saludables.

 

Es un plato económico, sencillo y cómodo, tanto a la hora de preparar como de conservar.

Salmorejo cordobés

 Así lo cocinamos

Pon a remojar el pan en agua. Una vez remojado escúrrelo con las manos para eliminar el exceso de agua.
Introduce el pan escurrido en el vaso de la batidora y añade el aceite, los tomates, los ajos, la sal y unas gotas de vinagre.
Batimos a velocidad media hasta formar una pasta suave y homogénea.
Pon a punto de sal y vinagre y reserva en el frigorífico para que a la hora de consumirlo esté bien frío.
Puedes aligerar el salmorejo con un poco de agua fría, aunque debes vigilar que éste no quede demasiado líquido, sino más bien con una consistencia cremosa.
A la hora de servirlo, acompañaremos con unos taquitos de jamón ibérico y rociaremos con unas gotas de aceite de oliva.

 Trucos y Consejos

Nosotros hemos acompañado el salmorejo con la clásica guarnición de jamón, aunque también queda muy bien con unas lonchitas de bacalao ahumado, o con atún en aceite.

Salmorejo cordobés

 Información Nutricional

El salmorejo constituye una fuente natural de antioxidantes, gracias al aporte de los tomates (vitamina C y licopeno), así como los polifenoles y la vitamina E que proporciona el aceite de oliva virgen extra.

El ajo confiere un efecto vasodilatador, siendo muy beneficioso para la circulación sobre todo en épocas de calor como el verano.

Es cardioprotector natural debido a que la única fuente de grasa es el aceite de oliva virgen extra que proporciona un excelente perfil de ácidos grasos cardiosaludables.

Receta baja en calorías, aporta 70 kcal/100 ml. aproximadamente, con lo que una ración normal de 250 ml. tiene 175 kcal.

Es una comida fría, por lo que sus ingredientes mantienen las propiedades nutritivas intactas (vitaminas y minerales).

Ayuda reponer líquidos e iones como el sodio o el potasio.

Fuente de proteínas de alta calidad y vitaminas del grupo B al añadir huevo duro al plato.

Aporte de hierro, proteínas y vitamina B12 al incorporar el jamón serrano.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina