Recetas

Solomillo ibérico y langostinos con huevas de trucha y salsa de ajetes

Corona el solomillo con unas huevas de trucha y te quedará una combinación de sabores exquisita.
½ solomillo
4 langostinos
huevas de mújol ralladas
ajetes tiernos
½ puerro
mantequilla
150 ml. de vino blanco
aceite de oliva
sal. Hilo de cocina.
Calorías 158 kcal / 100gr
Proteína 22.3 gr / 100gr
Grasa 7.6 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

El plato de hoy es perfecto si quieres sorprender a unos invitados muy especiales.

 

Solomillo ibérico y langostinos con huevas de trucha y salsa de ajetes

 Así lo cocinamos

Comenzamos cortando el puerro muy fino y sofreímos con un poco de aceite de oliva. Cuando se ponga transparente, colocamos encima de un papel absorbente para retirarles el exceso de grasa. Limpiamos el solomillo y lo cortamos en cuatro trozos. Abrimos los trozos en libro y salpimentamos al gusto.
Ahora pelamos los langostinos e introducimos 1 dentro de cada trozo de carne. Enrollamos el solomillo y atamos con hilo de cocina para que no se abran. Marcamos estos rollitos en una sartén con aceite de oliva hasta que se dore por todos lados. Horneamos a 180 grados unos minutos hasta que termine de hacerse. Retiramos y rebozamos en las huevas de mújol.
Preparamos la salsa: picamos los ajetes y los salteamos en una sartén. Vertemos el vino blanco y, cuando reduzca un poco el alcohol, añadimos una cucharada de mantequilla. Removemos hasta que adquiera textura de salsa. Servimos el solomillo con el puerro y la salsa de ajetes.

 Trucos y Consejos

Corona el solomillo con unas huevas de trucha y te quedará una combinación de sabores exquisita.

 Información Nutricional

El solomillo de cerdo, protagonista de esta receta, debido a su suave sabor y textura es una de las carnes más valoradas. Además, es una buena fuente de proteínas de alto valor biológico y, si lo comparamos con otras partes del cerdo, su contenido graso es muy bajo, por lo que se puede incluir en el marco de una dieta baja en calorías.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina