Reportaje Córdoba

El Picoteo más suculento y de moda en Baena

Por Sandra Núñez,

El Picoteo es un lugar para comer a cualquier hora. Desde un enérgico desayuno hasta una cena especial pasando por un suculento almuerzo. En su idiosincrasia convergen la jovialidad, informalidad y distensión de las buenas tabernas con la pulcritud, esmero y servicio de los grandes restaurantes. Una miscelánea que lleva a su cocina de la que salen jugosos platos que buscan satisfacer a los paladares más exquisitos. Recetas que unen con mesura los productos de la tierra con los platos típicos de diferentes latitudes como el ceviche de pez mantequilla con aromas de la huerta de Albendín o unos noodles con ibéricos y vino de Moriles.

La cabeza en la que se revuelven los ingredientes es la de su dueño, Teo Espartero. Un apasionado de la cocina que dejó «el mundo de la noche porque la edad ya me lo pidió y porque siempre he querido tener un bar de tapas como en el que yo empecé a trabajar con 14 años, El Vasco en Albendín». Habla con emoción de esos años en los que «apenas si aprendí» pero que sin duda inyectaron en sus venas la devoción por los fogones.

Aunque su sueño era un bar de tapas reconoce que «se me ha ido de las manos» y ahora El Picoteo, que nacía en 2010, se ha convertido en un lugar de referencia para degustar buenos platos en el pueblo. Asegura que se siente «orgulloso» de ello pero «también nos obliga a subir el listón cada día». Puede sonar a queja aunque en realidad es más un reto. Sarna con gusto no pica. «No quería quedarme estancado y sin haber estudiado cocina decidí aprender de los mejores», señala. Así siempre que puede se escapa a convenciones de cocineros, ferias gourmet o grandes restaurantes. «Son un chute de hostelería que te llena de ideas», enfatiza. Y de esas escapadas, del Canal Cocina y de la ayuda de Periko Ortega del restaurante Recomiendo de Córdoba, El Picoteo ofrece a sus comensales una carta con 45 platos con intocables como el rabo de toro deshuesado con parmentier de patata y queso de oveja rallado y gratinado con un soplete o sabrosos tostones, «económicos y con variedad de sabores» así como la ensalada con queso de cabra de Zuheros, bacon crujiente y frutos secos aliñada con crema balsámica de PX. Cuando en la huerta de Albendín los tomates están en apogeo entra el Tomatazo, un tomate pelado con un suave aliño, lascas de ventresca y un toque de aceite de oliva virgen ecológico del Cortijo Suerte Alta. Entre semana ofrece desayunos y un menú diario «bien presentado, bien de calidad y cantidad». El fin de semana llegan las sugerencias. El momento ideal para sus incondicionales.