Reportaje Córdoba

Diez propuestas para comer en Córdoba durante el puente de La Inmaculada

Por Rocío Górriz,

Los más afortunados disfrutarán este año de cuatro días de descanso durante el puente de la Inmaculada. Tiempo más que de sobra para salir a comer o cenar y disfrutar de la gastronomía cordobesa. Gurmé Córdoba os propone diez opciones para diferentes gustos, barrios y bolsillos.

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Arbequina

El Hotel Hospes Palacio del Bailío no es un cinco estrellas más sino que ha llevado a cabo una propuesta gastronómica, cultural y lúdica sin precedentes en la ciudad de Córdoba. A través de su restaurante, Arbequina, ofrece a sus comensales la posibilidad de saborear las mejores creaciones de su chef, Javier Moreno, mientras disfrutan de espectáculos y actividades de la más variada índole: música electrónica, flamenco, música clásica o coros cordobeses, entre otros.

En el restaurante Arbequina encontramos dos propuestas diferenciadas de cocina. Por un lado, una carta más tradicional, con diferentes versiones de los platos de la cocina cordobesa: salmorejo cordobés con tostas de ibérico y polvo helado de tomates, burrata con texturas de tomate y albahaca, ravioli de rabo de toro, crema fina de patata violeta y chips de zanahoria con un toque picante de chile tai, entre otros.

A esta oferta, añadimos una carta gastronómica, durante el servicio de noche, donde combinan técnicas tradicionales y más avanzadas, mezclando diferentes cocinas de los cinco continentes con sabores delicados y agresivos, que no dejarán a nadie indiferente.

Calle Ramírez de las Casas Deza, 10-12

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Restobar Montevideo

Restobar Montevideo  se ha convertido en un clásico de la ciudad para dar cuenta de los mejores cortes de carne al más puro estilo uruguayo. En época pre y navideña, sus mesas se llenan de comensales dispuestos a hincarle el diente a alguna de sus especialidades, como son ensaladas y parrilladas tanto de carne como de verduras de temporada

Este año han diseñado una serie de menús que van de los 37 a los 48 € por persona. Todos ellos incluyen pan y bebida (cerveza de grifo, refrescos, vino Rioja o Ribera, agua). También tienen en común el surtido de postres a compartir (panqueque de dulce de leche, flan casero, tarta de queso y tarta de chocolate con dulce de leche).

Avenida Carlos III, 42

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La Ermita de la Candelaria

En esta casa solariega, su chef Juan Gutiérrez, elabora una cocina tradicional, clásica, pero llena de sabor y matices. Él y su equipo dominan por igual carne, pescado o cualquier materia prima que recale en su cocina. Resultan deliciosas sus croquetas de jamón, crujientes por fuera y cremosas por dentro. Imprescindible probar la ensaladilla de langostinos con mahonesa del afrutado y ligero aceite de oliva de la cordobesa Hacienda de Fuencubierta. El pisto con huevos de corral resulta brillante. Y tampoco desmerece el jugoso lagartillo encebollado que acaba siendo un genuino homenaje a la cocina tradicional cordobesa.

Calle Candelaria, 2

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Avío

Es la apuesta más novedosa y desenfadada de Celia Jiménez. Ubicado en la Milla cordobesa, se trata de un restaurante minimalista donde la gran protagonista es la carta. Cuenta con platos de la tierra pero reinterpretados y bien actualizados. Algunos de sus entrantes son salmorejo cordobés con lascas de bacalao ahumado, huevas de lumpo y albahaca; ajoblanco cremoso de almendras, bonito en salazón ahumado con manzana verde, rabanitos y menta; Guiso de bacalao (Callos guisados, lascas confitadas, pil pily ajo negro) o mollejas de cordero a la brasa con espuma de queso de Zuheros.

Aunque, sin duda, uno de los puntos puntos fuertes del establecimiento es la carne a la brasa, que incluye el secreto ni la presa ibérica del Valle de Los Pedroches. Y piezas tan nobles como el solomillo, el entrecot o la entraña de ternera añojo.

Calle Fray Luis de Granada, 11

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Arrocería Pepe Sanchís

Pepe Sanchís puede presumir de hacer La Mejor Paella del Mundo ¡y no es una forma de hablar! (sus premios lo acreditan)

Los arroces de tradición levantina, tanto caldosos como secos, conviven con los platos más típicos de Córdoba, como el salmorejo o el rabo de toro. Y por supuesto, con las carnes de la sierra de Cardeña y Montoro o con los productos ibéricos del valle de los Pedroches. Aunque el gran reclamo del local son sus arroces. Ya son un clásico el arroz meloso de pato con cigalas y verduras, el arroz al horno, el arroz con presa ibérica o el meloso con costillas, manitas de cerdo y verduras. Y entre sus arroces secos, no falta la paella valenciana, la de bacalao y coliflor, la de rape con langostinos, o la de conejo y caracoles, entre otras.

Calle Naranjal de Almagro, 12

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La Tinaja

Ocupa un lugar privilegiado en la zona de la Ribera. La terraza es de las más codiciadas de Córdoba pues permite disfrutar del paisaje al tiempo que se da cuenta de una suculenta comida, ya sea más o menos informal. Su carta permite comer a base de medias raciones o enteras. Se caracteriza por ofrecer una cocina de mercado y que respeta la temporalidad del producto. Merece la pena tomar sus tinajitas bravas (¡Adictivas!) y su mazamorra con atún rojo ahumado y uvas. El flamenquín que sirven también es de diez y su presa ibérica se deshace en la boca.

No menos tentadores son los postres, de factura casera y que van cambiando periódicamente.

Paseo de La Ribera, 12

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Tellus

Un restaurante que recoge la herencia de la cultura del Valle del Guadalquivir y la expresa en el siglo XXI como gastronomía en evolución, aunque fiel a sus raíces. ¿Su responsable? Antonio López, uno de los grandes de la cocina local.  El local cuenta con un club que sirve de punto de encuentro para los amantes de los productos de calidad, cercanía y saludables. Los que forman parte de él pueden participar en catas, talleres, show cooking, etc. Este otoño-invierno, su chef quiere sorprendernos con platos a base de setas y guisos muy elaborados. El atún se mantiene en carta y en el apartado de postres brillan con luz propia el mousse de requesón de cabra o estofado de moras silvestres.

Calle María La Judía, 1

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La Cuchara de San Lorenzo

El bastión del chef Paco López es una auténtica oda a la materia prima de primer nivel y el respeto a la misma. La suya es una cocina mediterránea 100% pero con guiños a la gastronomía local. En su oferta no faltan las alcachofas con jamón o sofisticadas ensaladas. También está presente una amplia variedad de setas y un suntuoso ceviche de pez mantequilla, adornado con coloristas pétalos de flores comestibles.

Una de las sorpresas de la nueva temporada de La Cuchara de San Lorenzo es la ensalada deconstruida de carabinero, que llega a tu mesa como un collage prefecto y en poco minutos el personal de sala la mezcla y convierte ante tus ojos en una ensaladilla al estilo tradicional.

Si aún te quedan ganas, su brownie de chocolate negro es… ¡antológico!

Calle Arroyo de San Lorenzo, 2

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Casa Palacio Bandolero

Alguno de sus ocho salones ofrece una vista privilegiada de la Mezquita – Catedral, que está a escasos pasos. Construida sobre la antigua residencia de los Condes de Cabra en una casa palaciega del siglo XVI, en este establecimiento se puede degustar la cocina tradicional cordobesa con reminiscencias gastronómicas árabes. En su carta destacan el rabo de toro Puerta de los Califas, las carnes ibéricas de bellota o a la brasa de encina y tienen una oferta muy variada de arroces, algunos de los cuales les ha servido para alzarse con primeros premios.

Destaca su selección de carnes de cerdo ibérico de bellota.  Al igual que el cochinillo o el tostón segoviano o el cordero de Riaza (Segovia), que es una maravilla. Chacinas o pruebas de matanza, lagartillo, papada frita… son algunas de sus especialidades más destacadas.

Calle Torrijos, 6

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La suya es una cocina fresca, de temporada, con un toque de técnica moderna. Platos que son fruto de elaboraciones que requieren mucho tiempo y donde se cuida al máximo la presentación. En la temporada otoño-invierno, apostarán, como todos los años, por las setas de temporada para sus revueltos. Tienen previsto  trabajar con papada de cerdo ibérico de montera del Valle de Los Pedroches. Para combatir el frío, optan por el marmitako de bonito. Y sorprenden con unas deliciosas croquetas de carabinero con mahonesa de pil pil negro y cebolla caramelizada.

Los guisos de carne de caza dependerán de la oferta del mercado. Mientras que el pichón y el pato están como sugerencias, que cambian cada una o dos semanas

Calle San Felipe, 13