Reportaje Córdoba

¿Dónde merendar por todo lo alto en el Día de la Hispanidad en Córdoba?

Por Rocío Górriz,

¿Dónde merendar por todo lo alto en el Día de la Hispanidad en Córdoba?

Hoy es un lunes con sabor a domingo y por eso hay oportunidad de disfrutar de una merienda completa y relajada para reponer fuerzas tras un paseo en familia o bien llevándose a casa todo tipo de piezas de confitería, tartas, sandwichitos, bocatines o churros.

Todo eso y más es posible en las cafeterías (antes Pastelerías Salazar) de los Hermanos Fernández (Avda. Ronda Tejares, 3; Avenida de Los Almogávares, 44; Ollerías, 44; y Calle tras la Puerta, 4). Al margen de su amplísima variedad de panes elaborados artesanalmente a diario, llegan recién hechas especialidades como palmeras, bollos suizos, alemanas, tartaletas de nueces, merengas de café, napolitanas, piononos… También hacen deliciosas y originales tartas, así como pasteles mozárabes, cordobeses y delicadas pastas de té.

El Arriate es una de las últimas incorporaciones al panorama hostelero del centro de la capital. Ubicado en el Paseo de la Victoria, 19. Abre de la mañana a la noche. Y tanto para desayunar como para merendar es posible comerse unos churros calentitos y recién hechos. Y si tenemos mucha mucha prisa, los puedes pedir para llevar.

Pero si nos va más lo clásico, podemos merendar en Churros Bar Marta. Este establecimiento (Cruz Conde, 32) es uno de los más concurridos. Hasta el punto de que a la hora de merendar o durante los fines de semana o festivos es harto complicado encontrar una mesa, ya sea en su local o en la terraza. Sus churros llegan a la mesa del cliente recién hechos a mano, crujientes y aún ardientes. Se pueden pedir por raciones o medias raciones.

Y para acompañarlos, sirven un magnífico chocolate a la taza (no excesivamente dulce), espeso y suave. Otra opción es hacerlo con un café (en cualquiera de sus variantes) o con un buen zumo de naranja natural recién exprimida.También bordan los sándwiches caseros, tanto el sempiterno mixto como el de atún.

Igualmente es un acierto acercarse a cualquiera de las sedes que Pastelerías Roldán tiene por toda la capital.La cadena de pastelerías es una de las más populares y prolíficas de Córdoba. Todas sus creaciones son susceptibles de llevarlas a casa o bien degustarlas en el propio establecimiento en compañía de una buena taza de café, humeante chocolate a la taza o cualquiera de sus numerosas variedades de té. La opción ideal para los más golosos es elegir uno de los batidos artesanales que hacen al momento con helados, toppings dulces, chocolatinas, etc.

En pleno Bulevar del Gran Capitán está la Cafetería Milán. Es toda una institución en la zona desde 1979. Allí cada tarde se arremolinan niños, madres y familias enteras que gustan de merendar a la manera tradicional. Ellos también elaboran artesanalmente churros y jeringos a diario. Y los venden por raciones y medias raciones. Para mojarlos, disponen de una amplia cartas de cafés, así como el clásico chocolate a la taza, tés y tisanas de la más variada índole. 

Quizás merezca la pena alejarse un poco más para llegar hasta el Café Viena (Calle Ángel de Saavedra, 8). De camino a la Judería, vale la pena hacer un alto en el camino para degustar su chocolate e impregnarse de la autenticidad de la casa fundada por José Velasco.

Este chocolatero, repostero y maestro tostador de café, que trabajó en Alemania, Austria y Suiza en la década de los 50 y 60, decidió a su vuelta abrir un local en Córdoba que recreara el ambiente de las cafeterías centroeuropeas. Y desde 1979 hasta ahora, sigue siendo uno de los mejores lugares para tomar un chocolate, acompañado de un pastel cordobés o alguna porción de tarta o bollería. .