Reportaje Córdoba

El verano se resiste a marcharse de la carta de Barra y Mesa

Por Rocío Górriz,

El verano se resiste a marcharse de la carta de Barra y Mesa

El calendario se empeña en recordarnos que apenas faltan unos días para el otoño. Sin embargo las temperaturas en Córdoba hacen que nos sigan apeteciendo en la mesa platos jugosos y fresquitos. Por eso, Rafael Bellido, chef de Barra y Mesa sigue sorprendiendo al respetable con elaboraciones ligeras pero con fundamento, materia prima de primer nivel y un respeto incuestionable a la cocina de mercado.

A la vuelta de vacaciones, en su oferta gastronómica destacan especialidades de la casa como las navajas con habitas o la tortilla de collejas. Pero como buen maestro de la casquería no se deja atrás las manitas con foie, las mollejas y los riñones de cordero lechal.


Sin bajar ni un ápice la calidad sigue sirviendo los champiñones rellenos de carne de monte y las judias verdes con foie y cecina de buey.

Lo mejor del campo y la costa se unen en el tomate de Córdoba con atún de almadraba ahumado. Y el sabor del mar lo recrea con unos crocantes salmonetes de roca.

No obstante, los más carnívoros podrán deleitarse con el tartar de solomillo de vaca vieja, un bocado ciertamente especial y que resulta en boca un plato redondo.

Pero, ¿qué novedades traerá el otoño a los fogones de Barra y Mesa?

Bellido se pondrá manos a la obra pronto para tener en carta clásicos renovados de la gastronomía que saben a hogar, a chimenea, a fuego lento. Perfectos para combatir las primeras lluvias y las bajadas de las temperturas, como esparragos verdes, puré trufado, huevo poché y cecina.

Será el momento de probar sus tagarninas con langostinos, el tartar de urta o el nobilísomo roast  beef de lomo de ciervo.

Como era de esperar, a partir de octubre volverán los guisos y los platos de caza que tan popular han hecho al establecimiento en la capital. Pero sobre todo su chef subraya que «cada día puede variar la carta en función de lo que haya en el mercado».