Reportaje Córdoba

Ensaladas con sello ‘made in Córdoba’

Por Rocío Górriz,

La huerta cordobesa es determinante en la gastronomía de la tierra. Córdoba puede presumir de tener una amplia tradición de ensaladas de la más variada índole al margen de la tradicional lechuga. Una de las más populares es la ensalada de naranjas picadas con bacalao. Tiene como ingredientes principales las naranjas de mesa y el bacalao hervido y desmigado, siempre aliñado con AOVE. En algunas ocasiones,  admite variantes en sus ingredientes como las aceitunas negras, cebolla fresca muy picadita o patata cocida en lascas. Aunque se come durante todo el año, es un plato propio de Cuaresma y primavera.

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Otra de las opciones son más clásicas son las papas aliñás. Apta  incluso para los cocineros más noveles. Sólo son necesarias patatas de algunas de las siguientes variedades: Kennebec, Monalisa, Buffet, Spunta, Flamenco, Jaerla o Red Pontiac con especial mención a esta última si lo que buscamos es una patata para ensaladas frías ya que es la variedad que mejor aguanta la refrigeración una vez cocinada. Una vez cocidas, las cortamos en laminas gruesas, salpimentamos, añadimos aceite de oliva, perejil fresco picado y ajo fresco picado muy menudo. Unos aros de cebolla dulce también puede ser un buen complemento.

ensaladilla2Aunque si lo que queremos es un plato más contundente, podemos recurrir a las ensaladas de legumbres (garbanzos, lentejas, judías blancas o pintas). Incluyen las semillas cocidas, dados de tomate para ensalada, maíz, cebolla blanca, huevo duro, atún o casi cualquier combinación que queramos hacer. En este caso, es determinante la vinagreta pues podemos darle un toque distinto añadiendo especias como tomillo, romero, orégano, mejorana y albahaca.

Algo más ligera es la ensalada a base de pimientos rojos asados y atún en conserva. Por supuesto, los pimientos pueden ser asados en casa o bien comprados asados en cualquier mercado. En este caso es determinante el aliño. Es bien sencillo. Sólo incluye sal, AOVE y vinagre, pero éste último no debe ser demasiado intenso si no queremos que desvirtúen el sabor ligeramente dulce de los pimientos.