Reportaje Córdoba

Lugares para disfrutar comiendo si visitas los Patios de Córdoba (I)

Por Rocío Górriz,

Este año, por imperativo sanitario la fiesta de los Patios se ha visto retrasada al periodo comprendido entre el 8 y el 18 de octubre. No obstante, por medio se cruza un maravilloso Puente del Pilar y unas temperaturas primaverales no sólo para salir a ver flores sino también para comer bien. Hoy recorremos algunos de los barrios con más raigambre de la capital en lo que a estos auténticos vergeles floreados se refiere. ¡Acompáñanos!

Alcázar Viejo

En la zona de San Basilio, uno de los bastiones de los Patios cordobeses se encuentran Puerta Sevilla (Calle Postrera, 51) y La Posada del Caballo Andaluz (Calle San Basilio, 16), ambos pertenecen al mismo grupo empresarial pero sus propuestas gastronómicas, ambiente y precios varían bastante. El primero es un restaurante con todas las letras en el que disfrutar de una cocina de producto e inspiración mediterránea y cuya carta de vinos tiene un peso específico en el conjunto de la experiencia. Al margen de platos clásicos cordobeses como el rabo de toro o sus famosas berenjenas fritas, trabajan el atún rojo con maestría y su gama de tartares variados lo ha hecho famoso.

Mucho más sencilla es La Posada del Caballo Andaluz, cuya carta responde a una cocina de factura casera.

Su carta cumple con todos los popes de la gastronomía cordobesa: salmorejo, alcachofas al Moriles. rabo de toro a la antigua, flamenquines, berenjenas fritas con miel de caña, patatas rellenas de Bujalance, migas, perol cordobés. Entre su oferta de pescado destaca la fritura con diversas materias primas, el pez espada a la cordobesa y el bonito en escabeche. Su oferta de postres incluye las naranjas mozárabes, leche frita y pastel cordobés

Regina-El Realejo

Quienes paseen por las casa ubicadas en el Realejo y aledaños, pueden disfrutar de un enclave encantador de la ciudad, que está en la Plaza de Regina. Allí ha sobrevivido durante décadas Taberna Regina.  En manos de diferentes dueños, desde 1904 ha llegado hasta nuestros días y actualmente es conocida, sobre todas sus especialidades por sus potentes patatas bravas. 

Al margen de sus irresistibles patatas, son famosos sus peroles de arroz, así como el guiso de carrillada o el elaborado a base de rabo de toro. Su chorizo al vino es legendario.

Cumple a rajatabla con la tradición gastronómica local: flamenquín, albóndigas, chopitos o bacalao fritos, huevos rellenos o pinchitos, entre otros. Impensable irse de allí sin probar su carne al Jerez o sus berenjenas con salmorejo.

Mucho más largas y reposadas son las comidas que acoge La Ermita de la Candelaria (Calle Candelaria, 2). El nuevo proyecto hostelero de Javier Campos hace gala de una cocina clásica pero marcada por la excelencia tanto en el proceso de elaboración como en su materia prima. En esta casa solariega del casco histórico cordobés se conquista al comensal con sus croquetas de puchero, el pisto con huevo de corral, la ensaladilla de langostinos o el lagartillo encebollado entre otros muchos manjares.

En la misma línea está Bodegas Campos (Calle Lineros, 32). La suya es una cocina tradicional con sabor a historia de Córdoba. Dominan como pocos el salmorejo y los fritos con AOVE (especialmente el flamenquín y el bacalao). Otras especialidades son los arroces, como por ejemplo el de rabo de toro.

Encarnacion-casa-luis-cordoba

San Lorenzo

Es sin duda una de las zonas que aglutina los patios más bonitos de la ciudad. En pleno recorrido podemos recalar en la conocidísima Casa Luis (Plaza de San Lorenzo, 2).  Es conocida en la ciudad como el «Templo de los callos». Aunque también merece la pena probar sus croquetas de bacalao, crocantes por fuera y fluidas por dentro y sus alcachofas. A diario también traen el mejor pescado que hay en el mercado y el toque que le dan a la fritura es sensacional.

Mucho más espacioso es el local de Sociedad de Plateros María Auxiliadora (Calle María Auxiliadora, 25). Su carta de corte clásico, elaborada por el consumado cocinero Manolo Bordallo, ha sumado una especial fijación por el bacalao. Es lo que diferencia la oferta gastronómica de la Sociedad Plateros de María Auxiliadora. Destaca así su salmorejo cordobés y el rabo de toro, pero también su revuelto de bacalao dorado, sus croquetas de bacalao y el arroz con bacalao y chorizo de Espejo. Todo regado con Montilla Moriles. ¡Y ahora con servicio para recoger y a domicilio!

No lejos de allí se encuentra La Cuchara de San Lorenzo (Avenida de San Lorenzo, 2). Conseguir mesa no es tarea fácil por lo que se recomienda reservar siempre que sea posible. Su chef, Paco López, se desenvuelve como pez en el agua con una carta en la que no faltan guisos, platos tradicionales, arroces… pero también propuestas muy creativas como la coca de foieCarpasashimi de lubina salvaje a la vizcaína o su parmentier de boletus. Pero para lo que siempre ¡siempre hay que dejar hueco es para sus patatas bravas (verdaderamente originales e increíbles) y para sus postres. T