Reportaje Córdoba

Migas, ¿y tú con qué las comes?

Por Rocío Górriz,

Las bajas temperaturas y la lluvia convierten un buen perol de migas en un plato irresistible. ¿Pero de dónde viene esta especialidad? ¿Y con qué tipo de alimentos podemos combinarlas?

Pues bien, es posible que tengan su origen en el tharid musulmán, muy apreciado en la cocina andalusí. En los territorios cristianos reconquistados se elaboraba con pan y se acompañaba con torreznos, con el objetivo de distinguir a los comensales como cristianos viejos. Sin embargo, se extendió con el tiempo a todas las zonas de la Península Ibérica (cada una con sus particularidades)Lo único que tienen en común es que es una receta que siempre ha estado vinculada a pueblos nómadas y oficios trashumantes. De ahí que se cortara el pan con la navaja que pastores, agricultores, etc portaban en la faltriquera y se comieran en el lugar mismo de la faena. A diferencia de hoy en día, se solían tomar diariamente como desayuno para aprovechar el pan duro de días anteriores.

migas

Se acompañan de una gran variedad de alimentos tanto salados como dulces. En el primer caso, resultan súper apetecibles los huevos fritos, tocino, longaniza, chorizo, pimientos fritos, cornetas, ajos fritos, sardinas, etc,. Sin embargo, hay comensales que prefieren darle un toque fresco y dulce a base de uvas, granadas, mandarinas o naranjas.

 

Migas con uvas y chistorras

 

También resultan ideales como postre o desayuno si las rociamos con azúcar blanquilla o bien las acompañamos de un exquisito chocolate a la taza.

Al ser un plato tradicional, existen numerosas variantes en función de la zona. En algunos sitios se les añade pimentón dulce o ahumado, que le confiere un toque rojizo a las migas y un ligero sabor tostado.

Migas de Huelva

Como bien sabemos, las migas se elaboran a base de pan duro, AOVE y ajos. Ahora bien, es posible aportar un punto vegetal al conjunto si lo acompañamos de pepino, aceitunas o rábano.