Reportaje Córdoba

Sergio de Lucas, Caobana: «Es un proyecto colaborativo, que crea experiencias»

Por David Jurado,

En la antigua estación de Renfe de la avenida de América se hace obligatoria hacer una parada para descubrir Caobana, un negocio que empieza a dar sus primeros pasos y que promete llegar muy lejos. Cultura y gastronomía se funden a la perfección en un edificio donde madera y vegetación crean un ambiente al más puro estilo caribeño.

–¿Quién está detrás de Caobana?

–Somos un grupo de jóvenes, ninguno somos grandes empresario. Somos un grupo emprendedor que ha apostado por un nuevo formato que conecta distintas disciplinas culturales, modelo plataforma, en el cual hacemos que vengan colectivos para crear experiencias. Antes salíamos tu y yo, nos tomábamos una coca-cola, charlábamos y nos poníamos al día, eso hoy en día lo hacen ya las redes sociales, por lo tanto la gente no queda ya tanto para charlar sino para hacer algo. Y en ese hacer algo hemos entrado nosotros con Caobana.

–¿La gastronomía es una herramienta para conversar, para hacer algo?

–Gastronomía y cultura van de la mano. La gastronomía es una de las disciplinas culturales que no podíamos dejar atrás. La cocina local forma parte de lo que es Caobana. Aquí realizamos presentación de productos, vienen empresas y realizan su cátering. Antes iban a los hoteles y ahora buscan otros espacios más informales.

–¿Qué cocina va a descubrir el comensal que os visite?

–Tenemos una cocina tradicional, que es la que más se demanda al mediodía. Porque nos hemos encontrado que el mismo público demanda distintos platos en función de las circunstancias y del momento. Por el día tenemos un público más de producto nacional, que demanda un producto bien cocinado, bien trabajado. Por la noche es un público más joven, que demanda otra cosa. Y ahí estamos metiendo cocina india y japonesa. Al fin y al cabo, Caobana es un sitio que trae experiencias, que las creamos durante un tiempo, y en ese quehacer vamos a experimentar con cocinas de otras culturas. Ahora vamos a recrear un barrio japonés en la planta de arriba, y en la baja, vamos a recrear un ambiente indio, con una jaima, un pequeño oasis y con una comida india no del todo autóctona, sino fusionada. Serán dos escenarios que iremos cambiando con el tiempo.

–La actualización de la carta es una seña de identidad de Caoba, ¿cierto?

–Sí. Venimos de la época de las comidas de Navidad, donde hemos dado de comer a más de 3.000 personas, y ahora estamos cambiando la carta para buscar más el tapeo. Nosotros teníamos en carta platos de 12 o 14 euros, muy buenos y de gran calidad, con un público que los demanda. Pero hemos decidido abrirnos a otro tipo de público. Por eso vamos a recrear tendencias que nos pide la gente joven como comida japonesa, asiática o mejicana. Lo que estamos haciendo es colaborar con otros restaurantes, que van a venir a Caobana y van a servir su cocina. Es un proyecto muy colaborativo.

–¿Es Caobana un proyecto cerrado?

–No. Todavía estamos terminándolo. En mayo queremos dejarlo cerrado. Hasta ahora hemos estado haciendo pruebas. Hemos hecho conciertos, y hemos estado adecuando las zonas que tenemos para distintas actuaciones, desde microteatro hasta monólogos. El pasado día 2 de abril fue la prueba de fuego y salió muy bien. Había actuaciones en distintos espacios. Hubo una DJ, un grupo de rock and roll, estuvo actuando Manzanita … y la gente iba fusionándose con cada espacio. El hecho de tener varias actuaciones en un mismo espacio, en plantas diferentes es algo que a la gente le gusta mucho y que no está muy trabajado en Córdoba. Esa es la historia de Caobana, y mientas cuaja estamos haciendo equipo, adecuando nuestra oferta a los gustos del público y bajando precios para que sea una propuesta para el público general.

–En estos primeros pasos, ¿qué platos se han consolidado y no os atrevéis a retirar de la oferta?

–El pulpo no lo podemos quitar de la carta, es un pulpo a la gallega, hecho a la brasa sobre fondo de patatas que nos pide mucho la gente. Y la carne tampoco, porque es de una retinta de Cantabria que nos traemos nosotros, sin intermediarios, contactándo directamente con los productores. Eso nos supone un ahorro de dinero y que podamos ofrecer un plato asequible.

–Tenéis un espacio dedicado para la cocktelería ¿Hay cultura de cocktail en Córdoba?

–Sí. Está empezando a haber una gran demanda. Es la tendencia de la gente joven, que no quiere tener en la boca el sabor a alcohol, no quiere estar oliendo a ginebra, sino endulzar ese sabor, y los cóckteles dan pie a eso. También es cierto que la gente busca algo más natural, aunque tenga su parte de alcohol. Está habiendo una gran tendencia del público que antes demanda gintonic hacia la cocktelería.

–¿Qué vinos se pueden catar en Caobana?

–Vinos conocidos a muy buen precio. Trabajos un segmento medio. Ni muy caros ni muy baratos. Lo que queremos es incentivar que la gente beba vino con las comidas, preferimos que la gente beba dos botellas a un buen precio que dos sorbitos de una botella muy cara.