Reportaje Córdoba

Juanito Mohamed: El genuino pinchito moruno

Por Rocío Górriz,

Juanito Mohamed: El genuino pinchito moruno

Detrás de la sonrisa enigmática y amable de Juanito Mohamed se esconden 87 años de vivencias, recuerdos y momentos únicos junto a ese público que lo convirtió en toda una institución en Ciudad Jardín.
Llegó a Córdoba en la década de los 50 y trabajó durante un tiempo como feriante. Sin embargo, pronto se iniciaría en la que ha sido su pasión y forma de vida: la restauración. «Yo he ayudado a mucha gente, tanto de Córdoba como de fuera desde que empecé a trabajar en La Pañoleta, que estaba ubicada en la Calle Damasco». Sin duda, el público lo quiere y así lo atestiguan las fotografías que inmortalizaron momentos únicos y que hoy decoran las paredes del establecimiento.
No obstante, la popularidad le llegó cuando decidió abrir el bar bautizado con su propio nombre en la Calle Marruecos, 10. Un local coqueto y sencillo donde los protagonistas son los pinchos morunos más genuinos y la propia persona de Juanito Mohamed, quien es consciente de que mucha gente sigue acudiendo a su local sólo por verlo a él. «La gente viene porque estoy yo y por ahora voy a seguir por aquí», presume. Se muestra cauto y misterioso cuando se le pregunta cuál es el secreto de su vitalidad y magnífica forma física y bromea diciendo que son sus pinchitos.
Reconoce que en estos más de 40 años que lleva al frente del negocio «el barrio e incluso el tipo de clientela ha cambiado mucho». Si bien es cierto, que son ya varias generaciones las que vienen atraídas por el olor y sabor de sus elaboraciones, hechas con carne de cordero, pollo o cerdo de la mejor calidad y maceradas con especias traídas directamente desde Marruecos.
La sobriedad y calidez del local y su personal son reflejo de los bares tradicionales de su Nador natal. Y la gastronomía marroquí casera se entremezcla con algunos de los vinos con más solera de Montilla-Moriles. ¡Pura fusión dentro y fuera de la cocina!


El público sigue viniendo desde cualquier punto de la ciudad a disfrutar de «los mejores pinchos morunos del mundo». Y no es que lo diga el propio Juanito Mohamed sino turistas procedentes de cualquier punto del planeta, que durante un rato abandonan su visita el Casco Histórico para internarse en Ciudad Jardín en busca de este sencillo y sabroso manjar.
«El califa de los pinchos morunos», como reza su carta deleita a sus comensales con otras especialidades como puedan ser cous cous con pollo, pollo en salsa, pierna de cordero o tallín de pescado. Todos ellos siempre por encargo.
También ofrecen raciones de algunos de los platos más populares de la tierra como callos de ternera, carne en salsa, boquerones fritos, calamares, bacalao frito, patatas bravas, ensaladilla rusa o cogollos con ajitos.
Tampoco prescinden del mejor tomate fresco o de generosos platos de queso de cabra y de oveja.
Su oferta gastronómica, genuina y con una relación calidad-precio ajustada, sigue atrayendo a familias, estudiantes, turistas y, en general, a amantes de la cocina marroquí casera y tradicional.