Reportaje Córdoba

Casa Arriba, en el centro de la nueva gastronomía

Por Manuel González,

Referente en la calle Jaime, uno de los núcleos primordiales de la gastronomía lucentina, la Cervecería Casa Arriba acrisola desde 2003 la ortodoxia de la cocina más autóctona y tradicional. José Antonio Fernández y Manoli Polinario se curtieron durante diez temporadas en latitudes mallorquinas, en ciclos con inicio en mayo y final en octubre, antes de fundar un bar de tapas y raciones afianzado como destino obligatorio.
Los barriles de madera, la terraza en la vía peatonal, las vitrinas enológicas y una decoración clásica y pintoresca componen el paisaje de un rincón arraigado intrínsecamente en la cotidianidad de los residentes, elegido incesantemente como establecimiento predilecto recomendado a los visitantes y turistas.
La inconfundible comida casera y el estilo distinguible, rasgos indiscutibles en el transcurso del tiempo, confieren a la Casa Arriba una personalidad propia, apreciable, por ejemplo, en la característica salsa de las patatas bravas, en las variadas rebanadas cortijeras y en platos como la carrillada, los bolos lucentinos, los flamenquines, las alcachofas o los calamares.
El transcurso del tiempo ha provocado un cambio generacional en la base de la clientela: caña de barril o esa copa de vino acompañada por una tapa, costumbre, esta última, renovada ahora en la Casa Arriba con hasta 23 opciones diferentes. Desde el público joven que acudía masivamente desde la inauguración hasta las familias al completo, además de otros asiduos de mayor edad, que conforman esencialmente la concurrencia.
José Antonio y Manoli coinciden en acentuar como factores básicos en el asentamiento de un negocio como el que regentan “una dedicación sacrificada y personal, la calidad permanente en el servicio, una exigente pulcritud, el riguroso orden y ese equilibro en el trato con el cliente, consiguiendo una atención inmediata sin excesos” al cuestionarlo reiteradamente sobre sus preferencias y peticiones.
Tablas con patés, aderezados con miel de caña y mermelada de frambuesa, y rebanadas de carne mechada son algunos de las sugerencias en este mes de octubre, a modo de anticipo a la nueva carta que se imprimirá en Navidad. La reformulación del apetitoso catálogo procurará contemplar y plasmar demandas de los consumidores, más propensos ahora a la comida saludable.
El retorno a las Islas Baleares hace unos años, prolongado en dos campañas, desembocó, al volver a Lucena, en una ampliación de esta empresa familiar, con la apertura, en agosto del 2016 del Restaurante-Asador Casa Arriba, contiguo a la cervecería y especializado en carnes maduradas a la brasa —sobresaliendo en esta época la ternera angus—, pasta italiana, brochetas de solomillo y ensaladas y revueltos variados.