Reportaje Córdoba

Bar Carrasquilla: Genuino caracol y cocina de horno

Por Virginia Requena,

La conjugación de la tradición de las tabernas de principios del siglo XX, con la cocina del momento, buscando «lo casero y saludable» pueden encontrarse en un rincón histórico de Montilla, junto al Llano de Palacio, donde hace parada el Bar Carrasquilla.
Visitamos una estancia con sabor a lo auténtico, regentada desde hace 21 años por la tercera generación, Antonio Carrasquilla, que ha sabido mantener los buenos caldos, la cocina tradicional y el reclamo de los mejores caracoles de la comarca con una cocina muy actual, que incorporó hace cuatro años y que tiene como base principal la realización de la gran parte de sus platos con el horno. «Son platos saludables, no queremos que salir a tapear sea un impedimento para mantener una vida saludable», dice Antonio, pero «eso sí, una cocina que alegra el invierno».
Hoy en día, la especialidad de la casa, como banderín, siguen siendo los caracoles cernidos con esmero y con la receta de la abuela de Antonio, Francisca Gómez Merino.
Pero en estos años han ido introduciendo platos que llaman la atención a vecinos de la localidad y de toda la comarca de la Campiña Sur. Quienes buscan de los fogones de Carrasquilla la paletilla de cordero, el codillo, el cochinillo y los pescados. Combinan la propuesta culinaria con raciones típicas como los callos o el rabo de toro. Otro de los fuertes en los últimos años vienen siendo los platos elaborados a la brasa, sobre todo, carnes de calidad y el pulpo. Entre los postres cabe destacar el bizcocho de almendra realizado sin harina ni leche.
En la imagen que acompaña a este reportaje nos presentan el afamado codillo realizado al horno con reducción de oloroso, unas albóndigas al horno con tallarines y sepia, un churrasco relleno al horno y el citado bizcocho.
Los comensales regarán estas exquisiteces con vinos de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, pero sobre todo de la localidad. Entre ellos, verdejos, el dulce PX y generosos o el fino en rama.
Nos encontramos en un lugar único con dos terrazas, la más grande junto al Palacio montillano, y para los días de lluvia un salón dispuesto para 40 comensales. Se trata de un cálido negocio familiar que nació en 1933 gracias al abuelo, Manuel Carrasquilla Delgado, y que junto a su hijo, Antonio Carrasquilla (padre del actual dueño) lo mantuvieron hasta que a finales de los sesenta murió el fundador. Durante estos 84 años han estado hasta en seis emplazamientos. En el actual desde hace 35 años.