Reportaje Córdoba

Bar Hisa: Donde el bacalao es la estrella de la carta

Por María José Martín,

El bacalao del bar Hisa goza de justa fama en Montilla y se ha convertido por mérito propio en el plato estrella de la casa, ubicada a la entrada del municipio, en la avenida de Andalucía.
Fundado en 1986 por la familia Hidalgo Sánchez, el Hisa, como se le conoce popularmente en Montila, supone la continuidad de un proyecto anterior, El Madroño, que estuvo abierto desde 1978 a pocos metros de distancia.
Era aquella una típica taberna de vinos de la tierra aderezados con algunas tapas y raciones. Con el bar Hisa, en cambio, la familia se propuso portar el estandarte de la cocina casera, pero de calidad.
Hoy, los hermanos Manuel y Francisco regentan este bar-restaurante de ambiente familiar, asistidos por su cuñado, el chef Manuel Martínez, en la cocina y por Manu en sala, “a quien nunca se le nombra pero que tiene una labor muy importante”, remarca Francisco.
Aunque con la boca pequeña, Francisco Hidalgo admite que “nadie en Montilla prepara el bacalao como nosotros”.
Gratinado, al ajoarriero o con verduritas, el bacalao del Hisa está, no obstante, muy bien acompañado en la carta por otras especialidades que han dado renombre al local.
Destacan en especial las espinacas gratinadas, cocinadas con setas, pasas, piñones y salmón y doradas al horno; así como las milhojas de presa ibérica.
La carta presenta una variedad de carnes, pescados y ensaladas nada desdeñable en la que, sin embargo, no hay lugar para el típico menú del día.
Y es que, como explica Hidalgo, la carta se ha ido ampliando a lo largo del tiempo con nuevas elaboraciones, pero sin eliminar los platos que gozan de mayor aceptación entre la clientela, eminentemente local.
Así, podemos degustar especialidades como el solomillo al Montilla, el salmón a la naranja, el salteado de setas, gambas y choco o los huevos a la cazuela, con verduras esparragadas.
Además, se esfuerzan por ofrecer a diario platos fuera de cartacon el objetivo de completar su oferta culinaria, tal como señala Hidalgo.
El bar cuenta con capacidad para un centenar de comensales, cincuenta en el interior y otros tantos en su soleada terraza, situada en la arteria principal de Montilla.
Francisco Hidalgo sueña con “ampliar el local algún día”, aunque se muestra prudente, pues “lo más importante es asegurar un buen servicio” y, sobre todo los fines de semana con buen tiempo, “no es fácil atender a tanta gente”.