Reportaje Córdoba

Blanco Joven Chardonnay, ese «algo» especial

Por José Ignacio Santiago,

Les animo a ir a pie de Cerro Macho, en plena sierra de Montilla, desde donde se puede comprender muy bien el concepto «sierra» en plena campiña cordobesa, una vistas con una paleta cromática impresionante, donde los blancos de las margas calizas de comparten espacio con los verdes de los olivos que siguen conviviendo con las viñas, quienes anhelan ser más protagonistas.

Vino blanco joven chardonnayAllí mismo se encuentra un lagar del siglo XVIII, adquirido en los años 60 junto con la Primilla (años 80) y los Raigones (años 40) por los tres hermanos Jiménez, que recibieron de su padre la pasión por esta tierra. Uno de los tres, Don Emilio, el padre de Santiago y Manuel, que hoy continúan con la saga familiar, quiso quedarse con este magnífico caserío rodeado por 20 hectáreas porque tenía una magia especial,…

La variedad Chardonnay, magnifica en otras zonas, por sus aromas y volumen en boca, pero sobre todo por su gran capacidad frente al envejecimiento, es una de las variedades foráneas de nuestra zona, sin ser la que mejor se ha adaptado, con dificultades en su cuidado. Acostumbrados a fermentaciones tradicionales de la uva Pedro Ximenez, con sistema de rociado en tinajas, hubo que cambiar el chip y fermentar en depósito de inoxidable, para que no se pierdan aromas de la propia fruta y lograr cosas interesantes y complementarias en la zona como este Chardonnay.

En fase visual es límpido y brillante, de tonalidad ligeramente amarilla, sin evolución cromática importante, muy brillante y lagrimeo lento. En fase olfativa directa tiene protagonismo los aromas de melocotón, pera y pomelo, notas de acidez cítrica madura. Aromas muy limpios pero sin elevada intensidad, cosas de la latitud en que nos encontramos. En boca es voluminoso y fresco, untuoso y ácido a su vez, sin amargor pero con salinidad a posteriori que delata la caliza del suelo, su «terroir». La evolución del tiempo en botella le ha beneficiado redondeándolo. Su leve persistencia vía retronasal y mayor permanencia gustativamente hablando, lo hacen buen acompañante de arroces y pastas, de chacinas y ensaladas. Es muy importante la temperatura, ya que si no están muy fríos la acidez no se aprecia del todo bien y pueden resultar vinos más planos y pesados en boca. Un vino blanco debe refrescar y para ello, el frío es necesario (7-8 ºC), y más en las fechas venideras. Salud.