Reportaje Córdoba

Gran Doblas: el destello de la albariza

Por José Ignacio Santiago,

En un lugar de la campiña de Córdoba, de cuyo nombre sí quiero acordarme,  se alza una pequeña población en la que aflora un blanco y luminoso suelo calizo, base de la identidad de los vinos de la aldea de Zapateros, nombre pasado de Moriles,  que resurge cual ave fénix para  potenciar sus virtudes enológicas. Con cada vez menos viñas en la zona, el porcentaje de Moriles Altos es cotizado, de siempre lo fue. Siempre ha habido vinazos por estas lindes, que nutrían bodegas de todo el marco. Ahora los bodegueros por fin parece haberse dado cuenta de que tienen una auténtica maravilla que les aporta singularidad y recientemente han constituido una asociación para promocionarse juntos, seguro que la unidad les llevará lejos. Felicidades.

Éxito asegurado con un solera como el de hoy, Solera Fina Gran Doblas de Bodegas Doblas Martos, en rama, hermano mayor del que más se ve por Córdoba, y que tiene un precioso color amarillo verdoso característico, con un lagrimeo rápido y abundante. Limpio siendo un rama, y es que sacándolo bien…el vino no está turbio.

En fase olfativa, mucha intensidad a levaduras y pujanza, del acetaldehído producido por las mismas, sensación almendrada y ausencia de aromas extraños que a veces llamamos «caño». Madera de fondo y ahumados, ceniza, frutos secos, pero sobre todo y gracias a sus aproximados 9 años de crianza, aromas interminables a bollería, pan,…

En boca es muy suave y complejo a la vez. Suave en el paladar y textura aportada por las levaduras, y complejo por la salinidad que va apareciendo progresivamente junto con un elegante amargor que otorga longevidad en su persistencia. Aromas a almendra, alloza, esparto, tiza, suelo mineral, acompañan la sensación agradable que deja en boca. Un vino muy apetecible fresquito para los salmorejos, tomates aliñados y ensaladas de temporada, pero también apropiado para salazones, pescados azules, arroces, carnes blancas, verduras, ahumados, etcétera. Doblas Martos, fundada en 1984, hoy en manos de Curri Doblas y Lola, combina la más última tecnología con la artesanía adquirida de varias generaciones anteriores. Salud!