Montoro se conoce en la historia reciente por haber batido el récord histórico de temperatura más alta, con 47,3 grados el pasado verano. Sin embargo, este pueblo cercano al parque natural de la Sierra de Cardeña es uno de los municipios más pintorescos de la provincia. Su ubicación define también la gastronomía montoreña, marcada por la carne de caza, las setas y platos tradicionales como el «ajo sopeao» o las papas en coña.

En sus cotos se encuentran en abundancia especies como el jabalí, el ciervo, el conejo o la perdiz, esta última con una receta particular, registrada por la historia como una de sus elaboraciones típicas a base de verduras y especias naturales.

También destaca la miel y el aceite de oliva de la sierra Montoreña, que da nombre a una de las Denominaciones de Origen cordobesas, la DOP Montoro-Adamuz. Y merecen mención especial sus dulces, los más reconocidos son los mazapanes de La Logroñesa. Si quieres saber a qué sabe Montoro, sigue leyendo.

 

El Mirador

Las vistas del restaurante del Hotel Mirador abren el apetito. Ubicado en el Cerro La Muela, este establecimiento tiene una oferta gastronómica de primera en la que se combinan las recetas de la zona con las populares. Destaca su salmorejo cordobés, también su variedad de flamenquines, que pueden ser serrano, de rabo de toro y cómo no, de matanza. Y ofrecen platos autóctonos como el «marrueco» o el «ajo sopeao» en el que se mezcla el pan con productos de la huerta más bacalao y manteca de cerdo. Una combinación para paladares curiosos.

La especialidad de este restaurante son las brasas, tanto en pescados (salmón, lubina, dorada y sepia) como en carnes (brochetón de solomillo , churrasco de pollo o cerdo, entrecote de buey, chuletitas de cordero lechal).

Calle Cerro de la Muela, s/n

Taberna Casa José

Es la casa de la cocina tradicional con aires renovados. Trabaja con productos de la tierra y ofrece en su carta platos como las vinagreras (aceleras), que combinan con manitas de cerdo, y también carne de ciervo, que presentan con reducción de frutos del bosque y risotto de boletus.

Las berenjenas con miel, receta cordobesa, llevan el toque montoreño en la miel de su sierra y el rabo de toro va sobre una base de verduras de su huerta. Y para rematar, postres como la sopa de regaliz y nueces o las torrijas con sopa de vainilla, azahar y menta frita que saben mejor en su balcón con vistas al río y al barrio de El retamar.

Plaza España, 13

Casa Bar Yépez

Típica taberna andaluza, ubicada en pleno centro del casco histórico de Montoro. Uno de los lugares míticos de la arquitectura montoreña, alberga esta casa de comidas y lugar de tertulias para vecinos y amigos. Para todos ellos, ofrecen productos de primera, procedentes de su entorno con recetas de la cocina tradicional cordobesa. No falta en su carta el rabo de toro u otras carnes del Valle de los Pedroches preparadas para sacar máximo partido a su sabor.

Dentro de los destacados, está el salmorejo, con una particularidad: sus tomates guardan un misterio que no quieren desvelar. No obstante, seis décadas avalan a este establecimiento que guarda bajo la cal de sus paredes mil historias que contar.

Plaza Charco, 4

Circulo primitivo montoro

Restaurante Círculo Primitivo

El antiguo casino, lugar de convivencia y encuentros en Montoro, alberga hoy el restaurante Círculo Primitivo. Uno de sus atractivos es el edificio, que presenta un patio central interior, flanqueado por ventanales, que aporta gran vistosidad al establecimiento.

Quienes han oído hablar de él, conocen sus preparaciones a la brasa y entre sus especialidades el codillo de cerdo, el rabo de toro, los cholondros (un plato típico del pueblo vecino, Bujalance) y las ancas de rana. Incluso hacen al carbón las pizzas, que le dan el toque especial, lo que les diferencian. En su carta recogen una amplia variedad de entrantes y raciones para compartir, con mención destacada a las croquetas, que pueden ser de cocido y otras más especiales, de espinacas con piñones y de calamares en su tinta.

Plaza del Charco, 22

Bar Hanoy

Uno de sus atractivos es su localización en la plaza del Ayuntamiento. Se trata de un bar de los de toda la vida, de los de tomar un café temprano por la mañana y una cerveza en el aperitivo. En su carta figuran raciones variadas que combinan los básicos: flamenquín, calamares y chipirones con lechón ibérico. En estas fechas, su mayor reclamo son los caracoles, una de sus especialidades, guisados con diferentes recetas. Igual que también son famosas sus roscas, para compartir en la terraza con vistas a la plaza

Plaza de España, 24

Restaurante Jardinito II

Salimos del núcleo urbano del pueblo y nos encaminamos hacia la Autoría de andalucía. Pero antes de abandonar Montoro hacemos una parada en el Restaurante Jardinito II, antiguo mesón El Palomar, conocido por su cocina tradicional. Su amplio aparcamiento facilita la llegada y su calidad-precio es lo más comentado. Sus clientes son visitantes de la localidad y también montañeros, que reclaman sus carnes a la brasa.

La propuesta gastronómica es variada y se adapta a todos los gustos. Ofrecen raciones populares para el centro, como gambas al ajillo, una de sus especialidades, también recetas cordobesas como el flamenquín, con el sello casero, y otros platos de la provincia como el salmorejo no faltan en sus servicios cada día.

Lo  mejor de este lugar algo apartado de la localidad es su terraza con vistas al meandro del Guadalquivir. Una buena postal para saborear Montero.

Carretera Madrid-Cádiz, Km 357