Reportaje Córdoba

Antonio López: «Trabajamos la excelencia para primar la calidad»

Por Jesús Prieto,

Esta bodega familiar de Moriles ha llevado sus finos (Naranjos y Cebolla), muy queridos en Córdoba, hasta Japón

Bodegas El Monte de Moriles está enclavada en uno de los pagos envidiables del marco, el cerro del Majuelo. Allí trabajan 28 hectáreas de viñedo en zona de calidad superior. Al frente de la gerencia de esta bodega familiar está ahora Antonio López, que pertenece ya a la cuarta generación de una saga de bodegueros que comenzó con Juan Ramón López. El propio gerente nos habla de sus vinos y las principales cualidades así como su maridaje con la cocina.
—¿Con qué vinos cuenta Bodegas El Monte?
—Contamos con hasta cuatro clases de vinos capaces de proporcionar los más distintos placeres al paladar. Entre los vinos jóvenes tenemos Monteverde, Montealbero y Montealegre. Los tres son exponentes de la riqueza que aporta el cerro donde están nuestros viñedos. Y en concreto, Montealbero nace a raíz de la primera vendimia nocturna que, de manera manual, se realiza en Moriles. Este tipo de vendimia permite recibir el fruto a una temperatura de 15 grados en la bodega.

—¿Qué podemos decir de sus vinos finos que tan buena aceptación están teniendo en estos momentos en la hostelería y los lineales?
—Entre los finos está Tercera Criadera para los que inician su andadura en el mundo de los vinos finos. Y Junto a él las dos joyas de la corona. Por un lado Los Naranjos en rama, con siete años de crianza que está muy introducido en la capital cordobesa. Y por otro, el vino con más premios internacionales en el marco Montilla–Moriles:
el fino Cebolla.
—¿Qué aportación hace este último fino?
—Tiene quince años de crianza biológica, algo muy complicado de conseguir. Es un vino con cuerpo, el «miura » de los finos. Junto con Los Naranjos, son los dos únicos de Moriles que se comercializan en Japón.
—¿Algún otro vino que no puede faltar en la mesa? 
—Pues sí. A pesar de lo complicado que está siendo este año hemos lanzado un amontillado de Moriles, nuestro Moriles Viejo. Cuenta con una crianza completa de 25 años, Hemos creído que es un buen momento para dar a conocer algo distinto. Y, por supuesto, nuestro Pedro Ximénez San Ramón que no se baja del pódium de los grandes premios internacionales. Cuenta, entre otras, con la mayor puntuación entre los vinos españoles en la Somelier Wine Awards.
—¿Cómo podríamos maridar estos excelentes caldos que salen de El Monte?
—Nuestro joven Monteverde es un vino de barra, de mediodía de viernes y sábado. Inmejorable para brindar con amigos con una tapa ligera o una ensalada de pasta.
Por su parte Montealbero es el compañero perfecto para un buen pescado o marisco. Es un vino de mesa con cuerpo. Si nos vamos a nuestros finos empezamos por Los Naranjos estupendo para un risoto de rabo de toro porque es un plato cremoso y casa a la perfección con la untuosidad de la levadura. Y si nos referimos al Cebolla
yo me iría al mar con una lubina al horno, un atún o un rape.

—¿Y qué platos son óptimos para el Moriles Viejo o el PX?
—El Moriles Viejo con un queso añejo, un tataqui de atún o un buen arroz de perdiz. También se podría utilizar con platos derivados de la alcachofa o el espárrago. Y el Pedro Ximénez San Ramón, además de con los postres, sería una buena apuesta para aperitivos con nueces, almendras o frutos secos.
—Intuyo que la relación de esta bodega con la hostelería es buena…
—La verdad que sí. Ahora atravesamos un momento complicado pero vamos a salir de él sabiendo los los dos sectores que hemos estado juntos. Ahora más que vender vino al hostelero hay que hablar con él como un amigo y darle el mayor ánimo posible.
—¿Cómo está sobrellevando Bodegas El Monte este parón ocasionado por la pandemia?
—Durante el confinamiento hemos trabajado mucho la alimentación. Tiendas y grandes cadenas apostaron por nuestros productos. Hemos seguido adelante con nuestra página web y con nuestras exportaciones. No hay que olvidar que en este 2020 hemos comercializado 1.500 botellas de fino en Japón y estamos cerca de cerrar otra operación con Dinamarca. También seguimos en la línea de contar con un área de actuación fuerte en Madrid, Barcelona y País Vasco. Aunque no perdemos de vista el desembarco en Centroeuropa.
—En cuanto a niveles de producción, ¿cómo se mueve esta bodega?
—No trabajamos tanto la cantidad como la excelencia. De hecho, en poda en verde desestimamos entre un 15 y un 20 por ciento del producto para mimar la calidad. Y  en bodega cuidamos todos los aspectos para retener los máximos aromas. Damos pie a una producción particular de la bodega sin buscar ser proveedores de nadie. Podemos producir unos 200.000 litros de vino para comercialización directa o pequeñas bodegas particulares.

Bodegas El Monte

  • Crta. Moriles-Aguilar km 1, Moriles
  • Teléfono: 957 537 103 – 655 867 960