Reportaje Córdoba

Casa Manolo, vanguardia con sabor a naranja

Por Rocío Górriz,

Casa Manolo, vanguardia con sabor a naranja

Desde que se abrió en 2012, Casa Manolo estuvo pensada para convertirse en sinónimo de calidad con fusión y toques modernos.

Seis años después se ha consolidado en Palma del Río como una propuesta gastronómica diferente y única, que ha hecho del producto de proximidad su bandera. El desaparecido Manuel Blasco dio nombre al local pero actualmente es su esposa, Carmen Ruz, quien lo gestiona (y echa más de una mano en la cocina), mientras que Antonio Ostos ejerce de chef.
La desaparición de su fundador, hace dos años, supuso un tsunami profesional y personal para su equipo. «Al margen de la inmensa pérdida humana, a nivel profesional la adaptación fue un poco difícil para mí. Él venía del gremio de hosteleros y lo sabía todo sobre el negocio pero yo no. De no saber nada he pasado a aprender todos los días un poco, porque hasta entonces sólo echaba una mano en cocina y en la partida de compras», puntualiza Carmen.
Manuel regentó, en tiempos, el Bar Rafael, en el centro del pueblo. Y se decidieron a abrir Casa Manolo para hacer algo distinto a lo que hasta entonces había ya en Palma del Río.
«Siempre he hecho cocina de vanguardia en todos los lugares en los que he trabajado: Andalucía, el resto de España, Marruecos, Francia, Alemania…», advierte Antonio. «No obstante, nuestra gastronomía se inspira en los platos tradicionales de la zona. Y cada fin de semana ponemos a disposición del cliente seis o siete sugerencias más arriesgadas», aclara. Otro denominador común de sus platos es la naranja de Palma del Río. «La empleamos en las alcachofas con langostinos a la naranja, en el jabalí a la naranja y en el Ostoszum (postre a base de yogur, mango y naranja)».
Pero Casa Manolo es mucho más. Solomillo de venado a la brasa, arroces con perdiz, o bien con zorzales, vaca retinta de Constantina (en caldereta, solomillo o entrecot a la parrilla) y el ballotín (flamenquín de carne picada relleno de cheddar, zanahoria, espinacas y jamón) con salsa española son algunas de sus especialidades. Tampoco se les resiste el pescado. En su carta no falta tartar de atún rojo con aguacate, pez espada a la crema de gambas, ortiguillas, vieiras rellenas o una riquísima musaka andaluza con gambas al ajillo y jamón ibérico.
Trabajo e innovación han tenido su recompensa y el chef reconoce que «el pueblo ha sabido entender y agradecer nuestro esfuerzo. Y Casa Manolo está consolidado plenamente entre los palmeños».