Reportaje Córdoba

¿A qué sabe Peñarroya-Pueblonuevo?

Por Rocío Górriz,

¿A qué sabe Peñarroya-Pueblonuevo?

Este pueblo del norte de la provincia de Córdoba puede presumir de una mezcolanza cultural que también se refleja en sus fogones. La gastronomía peñarriblense ha heredados múltiples matices ya que en la época de mayor auge minero, llegaron personas procedentes de diversas partes del país (sobre todo, Extremadura), así como de Francia.

Entre sus platos típicos, destacan la sopa de patatas y uvas, el escabeche de boquerones, el potaje de bacalao y espinacas, el codillo de San Fernando (origen alemán), el lechón en adobo y el rairrán (que está compuesto por agua, vinagre, aceite de oliva, ajo y sal).

Por otro lado, y como no podía ser de otra forma, la gastronomía de Peñarroya-Pueblonuevo está ligada a la ganadería de la zona. Por lo que no podemos visitar la localidad sin probar sus morcillas, chorizo y migas con torreznos. Y en temporada de otoño-invierno el hongo y los espárragos trigueros.

Los amantes del dulce se deleitarán con sus roscos fritos, flores, pestiños, la torta de Pascua, gachas con tostones, etc. Aunque los reyes de su pastelería son los cachondos.

 

Restaurante Víctor

La especialidad de la casa son las carnes a la brasa. Destaca su asado de cochinillo y las chuletas y lomo de vaca a la parrilla, con carne de vaca que encargan a Covap.

También son famosos sus lunes porque amenizan el inicio de semana con parrilladas de sardinas. Igualmente son un éxito las parrilladas de carne de los fines de semana, que esperan los parroquianos y llegan a los de más allá a través de las redes sociales con fotos de las piezas frescas que se van a poner para asar.

No obstante, tampoco desmerecen sus pescados, comprados frescos en el mercado del pueblo, las gambas blancas de Huelva y las recetas tradicionales como el salmorejo o flamenquín.

Plaza Sta. Bárbara, 3

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La Bodega

 

Sus asiduos, fieles a la dieta mediterránea,  no perdonan sus calamares de campo, lechón, ensalada de perdiz, salmorejo, berenjenas con miel de Palma y los torreznitos. Sus platos fuertes son las carnes a la piedra: lomo de buey gallego o presa ibérica, entre otras. Aunque también sirve una ventresca de atún a la plancha deliciosa.

Sus elaboraciones, como es inherente a una cocina de mercado, van variando a lo largo del año.  Y, por ejemplo, en invierno, sus comensales vienen atraídos por sus carnes de caza y su amplia variedad de platos a base de setas.

Calle José Simón de Lillo, 48

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El Gourmet

Se trata de uno de los locales donde disfrutar de la gastronomía local con un horario más amplio pues ofrece sus especialidades desde primera hora de la mañana. Sus desayunos tradicionales son celebrados por los vecinos, que a veces los acompañan de una copita de cualquiera de los licores dulces de la tierra.

El Gourmet es, sin duda, también un referente a la hora de saborear una irresistible tapa, acompañada por una caña o un buen vino, así como unos riquísimos caracoles en primavera.

Hace gala de una cocina tradicional y de mercado, y en su carta no faltan especialidades como la carrillada ibérica, flamenquín con roquefort, arroz al horno, alcachofas salteadas con jamón ibérico o gratinadas con gambas al ajillo o las croquetas caseras. Y su pastel de manzana está para no perdérselo.

Plaza Santa Bárbara nº 4

acuario

Acuario

Es una de las opciones más modernas del pueblo y con un marcado aspecto cosmopolita. Entre mobiliario y decoración de diseño al más puro estilo industrial sixtie ofrece planes de la más variada índole. Es posible disfrutar relajadamente de un café, dar cuenta de una suculenta comida o rematar la velada con unas copas al son de la música.

Entre sus raciones deluxe, destaca el jamón cordobés de Belloterra, premiado entre los mejores del mundo. Aunque también disponen de elaboraciones calientes como setas a la plancha, secreto ibérico, cartuchitos de pescado frito y la joya de la corona: la Burguer Acuario (buey queso semicurado, mezclun de lechuga, tomate, cebolla frita y crujiente de jamón). Y para rematar, hay que dejar sitios para sus postres: tarta de zanahoria, de queso y chocolate o el coulant de chocolate.

Plaza Eulogio Paz, 8