Reportaje Córdoba

Restaurante Víctor, el éxito familiar en expansión

Por Rocío Linares,

En el Restaurante Víctor de Peñarroya se esfuerzan por escribir su nombre en la historia y en las tradiciones. Este año cumplen las bodas de plata con su negocio familiar, iniciado por el padre de Javier, que es el actual encargado. Éste se llama Víctor y de ahí la denominación del restaurante que abrió en 1993. En vista del éxito, el padre de la familia puso su nombre también a un complejo de ocio en Bélmez, expandiendo así el proyecto familiar.

Javier cuenta que desde que tomó las riendas del restaurante hace unos cinco años, ha intentado hacer todo «como siempre». «He querido conservar la línea de mi padre porque ha ido bien, la prueba es que se marchó para abrir otro negocio». Especialistas en carnes a la brasa, conocidos por su asado de cochinillo y las chuletas y lomo de vaca a la parrilla, con carne de vaca que encargan a Covap, para no defraudar en la calidad. Su padre trabajó durante mucho tiempo esta seña: carne de primera a la barbacoa, y hoy sigue siendo un reclamo.

También son famosos sus lunes porque amenizan el inicio de semana con parrilladas de sardinas «como las de la playa, pero sin playa. Y lo que no cambia es la cerveza fresquita», presume Javier. Hace casi dos décadas que tienen esta tradición, «por cada consumición una sardina de aperitivo» y comenta que les ha hecho «famosos. Es conocido no sólo aquí, sino en los pueblos de alrededor». Igualmente son un éxito las parrilladas de carne de los fines de semana, que esperan los parroquianos y llegan a los de más allá a través de las redes sociales con fotos de las piezas frescas que se van a poner para asar.

Lo que perciben desde la barra es que mantener esas «tradiciones» personales agrada a sus clientes y les da «una excusa» para acercarse a su restaurante. En los fines de semana, por ejemplo, «saben que con tres cervezas han comido porque les damos a elegir el aperitivo de una carta que tiene muchas referencias, desde salmorejo o tortilla de patatas, hasta huevos con pisto. Cambiamos la lista y siempre es novedad», apunta el encargado.

Aparte de estos reclamos, Javier no quiere dejar de hablar de sus pescados, comprados frescos en el mercado del pueblo, las gambas blancas de huelva «cien por cien de Huelva», asegura, y las recetas tradicionales como el salmorejo o flamenquín. En cambio, en el Complejo de Ocio Víctor, el nuevo negocio que cuenta con piscina y amplios salones, la propuesta gastronómica varía. «Servimos eventos y celebraciones y tenemos una cocina más moderna», explica. La adaptación de un negocio familiar en expansión con nuevos retos.