Reportaje Córdoba

Kàran Bistró (Pozoblanco), un nuevo oasis gastronómico

Por Julia López,

Kàran Bistró (Pozoblanco), un nuevo oasis gastronómico

En pleno centro histórico de Pozoblanco se erige uno de los oasis gastronómicos de la comarca de Los Pedroches, Kàran Bistró, un restaurante donde las sensaciones van más allá de las que nacen desde el paladar. Eso es posible porque a un proyecto que tiene bases de alta cocina hay que sumarle la fusión de historia y tradición que aporta un lugar cuidado hasta el mínimo detalle, donde la piedra, las vigas y el granito son parte de una decoración que permite agrandar el abanico de sensaciones.
Carlos Fernández es el alma máter de un establecimiento que encuentra su nombre en la fusión de Karlos y Andrea, pareja del chef, y que junto a él regenta un establecimiento que se encuentra cercano a celebrar su primer año de historia.
«Nuestro secreto está en un producto de altísima calidad», relata Fernández en uno de los espacios que ofrece un restaurante diseñado para unos veinticinco comensales que se distribuyen entre el acogedor salón y una coqueta bodega. Hasta llegar a Pozoblanco el chef de Kàran Bistró acumula una gran experiencia en cocinas ajenas y con algunos de los chefs más prestigiosos del panorama nacional como Paco Morales. Una experiencia que le permitió tener la idea que quería plasmar «muy clara» y que navega por «una apuesta por la calidad, en un sitio pequeño, manejable, y donde el cliente esté bien atendido desde la cocina a la sala». Eso le ha conducido a «buscar la diferenciación aunque teniendo en cuenta a nuestros comensales».
Los toques de modernidad se dejan ver rápido en una carta que, sin embargo, no rehúye de la mejor dehesa de Europa y juega con productos de mercado alejados de la zona. «El cerdo ibérico es imprescindible en nuestra carta, lo tratamos con brasa de leña y carbón que permite dar a la carne un aroma diferente y antes de que finalice el año iremos introduciendo brasas de distintas maderas para nuevos matices», puntualiza Carlos.
Sumergirse en su carta es hacerlo con el foie de oca o la tortilla vaga con lomo ibérico de la orza que aparecen en una larga lista de entrantes. El atún rojo en tartar, pulpo soasado con causa limeña, emulsión de kimchee y germinado de cilantro chino, la pluma de cerdo ibérico de bellota, mortero de patata y colmenillas confitadas al ajillo o la chuleta de vaca de Los Pedroches afinada treinta días en cámara y patatas largas son algunos de los platos a degustar.
Aunque también es posible decantarse por el menú degustación. «Raíces Ibéricas» consta de ocho pases con fusiones tan diferentes como el arroz meloso de morcilla de matanza o el tronco de cordero asado.