Reportaje Córdoba

Restaurante Río, el sello propio en la buena mesa

Por Manuel Osuna,

Si por su belleza y enclave es conocido Priego de Córdoba, no nos podemos olvidar de su importante gastronomía, destacada en relevantes guías turísticas internacionales.

En pleno centro, donde destacan las casas señoriales, en concreto en la calle Río, cuyo trazado serpenteante se debe al meandro del propio río que nace en la Fuente de la Salud y finaliza en la Plaza de Andalucía, se encuentra desde el año 1955 el Restaurante-Cafetería Río. Se trata de un establecimiento clásico en dos plantas. En la baja, está el punto de encuentro de clientes, familiares y comerciantes para tomar el primer desayuno con el auténtico aceite extra virgen de la DO «Priego de Córdoba».
En la primera planta se encuentra el salón comedor con capacidad para 50 comensales. Se trata de un lugar con sabor antiguo, decorado con cerámicas, mobiliario y cuadros de láminas y pinturas de nuestros antepasados. Cuenta con dos espacios que sirven de reservados.
Río tenía colgada un etiqueta del «Bar de los señoritos», dado que fueron tres de aquella época los que regentaron dicho bar a mediados de los cincuenta con exclusividad para un solo tipo de cliente. El más pudiente, pasando posteriormente a ser gestionado por un grupo reducido de profesionales del sector. Ya en el año 1979 pasó a manos de José Varo Mengias, como único propietario, y transformó la clientela. Fue cuando decide incorporar una selecta cocina con la ayuda de su mujer, María Dolores Alcalá-Zamora.
La calidad que ofrecía iba demandando la ampliación de su carta y comienza a ofrecer unos platos con denominación especializada, como es su producto estrella: el revuelto de collejas, una planta silvestre comestible que se comía entre la población más pobre en tiempos difíciles de la posguerra y que este matrimonio decide recuperar. Además tiene también como especialidades el rabo de toro o la carrillada. El pescado y marisco fresco es otro de los productos que ofrece con total garantía el restaurante Río.
En 1987, debido al éxito y la demanda, inaugura la primera planta. Tras la jubilación de José y María Dolores en 2000 el restaurante pasa a ser regentado por su hijo Manuel, un joven de 46 años que desde que tenía 20 ya trabajaba con sus padres. Ese año, su afán de superación le lleva a abrir junto a Río una pizzería: Varini. Además del restaurante y la pizzería, el grupo Río ofrece desde 2012 un servicio profesional de catering. Río es atendido por un total de diez empleados y la pizzería Varini, por media docena.