Reportaje Córdoba

El Álamo, con todo el sabor de Sierra Morena

Por Rocío Linares,

El Álamo es un proyecto familiar convertido en referencia dentro del paraíso natural de Hornachuelos. Fueron pioneros hace tres décadas, según cuenta Enrique López, el gerente, en ofrecer el turismo rural en la zona con un modesto restaurante y una docena de habitaciones para alojar sobre todo a cazadores. Pero han pasado casi treinta años y lo que empezó tentando al éxito se ha convertido en un complejo de alojamiento rural, casi triplicando su capacidad en habitaciones, con varias casitas rurales, restaurante con dos terrazas y un salón para celebraciones.
Su entorno, a los pies de Sierra Morena, le hace ser un negocio privilegiado pero buena parte de su fama se la debe a su cocina y «la buena mano con la carne de caza», explica López. «Los más populares son los platos de monte, tanto el conejo como la perdiz, el jabalí o el venado, todo lo que hay en la zona», que se sirve con diferentes salsas y acompañamientos. El venado es la elección favorita, con la salsa tradicional con zanahoria. Es la receta «del pueblo», explica Enrique López, pero en el Álamo lo sirven también al ajillo, a la brasa o con bechamel. «Experimentan para ser diferentes».
En este sentido, el gerente explica que se les conoce por la buena preparación que hacen de esta materia prima, «que sale buena si se trabaja correctamente. Por eso los clientes se sorprenden cuando la prueban, porque saben que puede quedar dura. Pero mi hermana tine esto controlado», añade el empresario, quien no olvida señalar la supervisión de los padres en esta etapa en que la segunda generación se ha hecho cargo del complejo.
Desde el principio tuvieron la intención de fomentar el consumo de productos autóctonos, como el «chorizo de venado que hacen en el pueblo y que todos quieren probar» o la miel, estrella en la tarta de la casa, que tiene una receta propia estilo puding que combina melocotón, nata y un poco de miel. Además, la temporada va marcando el resto de carta con los trigueros o los níscalos.
«No nos olvidamos de los entrantes tradicionales, como flamenquines o salmorejo», demanda de los visitantes que llegan procedentes de fuera de la provincia e incluso de España.
«Contamos con público del turismo cinegético, a pesar en una de las zonas de caza más importantes de España, pero fuera de temporada vienen también alemanes y franceses», detalla López. En su opinión, su propuesta gastronómica, representativa de Hornachuelos, añade valor a su oferta de hospedaje y como marca de la Sierra se plantean incluso ampliar el negocio en la capital.