Reportaje Córdoba

Casa Ricardo, la mejor tapa que creció en familia

Por Virginia Requena,

Casa Ricardo, la mejor tapa que creció en familia

Casa Ricardo nació en 2001 por circunstancias inesperadas de la vida. Ricardo Rodríguez y Concepción Gálvez, quienes regentaban una frutería, conocieron el cierre de una taberna ubicada frente a su negocio. Sin más decidieron cambiar la actividad profesional.

Desde entonces y hasta ahora han crecido tanto en locales como en oferta gastronómica. Ya que lo que era una taberna, en la que se servía vino y mucha tertulia entre hombres, se convirtió a partir de 2009 en un mesón. Reformaron las instalaciones y el servicio que ofrecían.

Entonces, la propietaria se metió en los fogones realizando las mejores tapas de toda la comarca cuya base está “en que sean lentos y en las recetas antiguas” todo elaborado diariamente y sin ningún tipo de precocinado. Así han conseguido creer una clientela fija, familias, jóvenes que buscan, además, un sistema de servicio diferente. Es decir, en Casa Ricardo, no hay servicio en mesa, el cliente solicita en barra sus pedidos y además tiene la oportunidad de elegir en el mostrador muchas de las tapas de la carta.
Lo más demandado es el típico salmorejo, las tablas de ibéricos de la que cabe destacar el tocino de bellota de Jabugo; y una de las tapas estrella: las patatas al ajillo. Éstas se elaboran con abundante aceite de oliva, ajo, vino, y guindillas, fritas a fuego lento y sus proporciones adecuadas dan como resultado un bocado exquisito. Es digna de ser probada la asadura de pollo, las albóndigas en salsa de cebolla, los callos con garbanzos, los arroces y migas. Conchi, como jefa de cocina, siempre tiene algún plato distinto con el que deleitar al cliente.
La carta de vinos en Casa Ricardo es extensa, pero sobre todo, el cliente demanda los finos de Bodegas Delgado, de Puente Genil, “riojas” y “riberas del Duero”.
Ricardo ha incorporado a sus hijos, Andrés, Ricardo y María José al negocio y con ellos abrieron en 2014 otro local en la histórica calle Aguilar. Un establecimiento que abre sólo entre octubre y abril y que manteniendo la misma línea de cocina trabaja más el pescado. Para la próxima temporada abrirá un salón restaurante arriba.
En definitiva, una familia entregada con esmero al negocio. El padre elige, personalmente, los mejores productos del mercado, la madre dirige con exquisitez la cocina más saludable. Y los hijos trabajan en cocina y barra. Pero durante los fines de semana suman hasta un total de once empleados. En los dos establecimientos se distribuyen barriles y taburetes, y disponen de terrazas que suelen estar muy concurridas durante todo el día, no en vano, Puente Genil es un municipio que vive mucho la calle. Abre de lunes a sábado.