Reportaje Córdoba

Tic Tac (Alcaracejos), la casa del lechón y los guisos en los Pedroches

Por Rocío Linares,

Tic Tac (Alcaracejos), la casa del lechón y los guisos en los Pedroches

En el cruce que «da vida» a Alcaracejos, se encuentra el restaurante Tic Tac. Un negocio familiar del que presume Conchi, propietaria, junto con su marido, y también jefa de cocina. Habla de su restaurante como el fruto del trabajo y sacrificio de su familia, porque tanto el matrimonio como los hijos —más en vacaciones y fines de semana— son los que lo sacan adelante en una población que difícilmente llega a los 1.500 habitantes.
El Valle de los Pedroches es el marco de Tic Tac. Es el atractivo que tiene como obligatorio el paso por Alcaracejos. Y Conchi reconoce que algo de «llamada» también tiene su lechón, lo más recomendado de este restaurante. «Gusta tanto que no solo vienen de los alrededores a comerlo, sino que también paran cazadores de otras provincias que vienen las monterías por la zona o familias que expresamente nos visitan para comer lechón», detalla la jefa de cocina. «No es que sea un plato difícil, pero lo más complicado es darle su justa temperatura según el tamaño y peso del lechón».
Las carnes ibéricas a la brasa también son afamadas y «las albóndigas de la mama», como las llaman, pero lo que tiene renombre en la cocina de Conchi son los guisos. «El cuchareo es lo que me gusta cocinar. Mis recetas son las de mi madre, mi abuela y gente mayor del pueblo. He aprendido a base de preguntar y escuchar mucho», reconoce la cocinera.
Cada día elabora un menú con siete primeros y siete segundos, y eso es lo que más agradecen sus clientes. «Muchos son trabajadores que buscan algo caliente y algo contundente». Desde garbanzos, habichuelas, lentejas o estofado, pasando por el pisto, las verduras… siempre variado, y ofreciendo piezas de carne y pescado como segundo. Para los que no quieren un menú completo, la carta de Tic Tac tiene también platos como hamburguesas o bocadillos, que se piden los que van «con más prisa».
La carta de postres también es de esta madre de familia, que borda el pan de Calatrava, las natillas, el flan, la crema tostada o la tarta de galletas.
Conchi reconoce que con el tiempo se han ido adaptando a su clientela. «Al principio teníamos apenas tres tapas pero hoy ofrecemos lo que nos piden», aclara. De hecho, en esa intención de satisfacer a los que llegan, la dueña del restaurante reconoce que se ha puesto a buscar en Internet y a indagar recetas nuevas. «Hay quien viene y nos dice: podríais hacer esto… y si no sé lo que es, pregunto y busco para poder hacerlo», cuenta Conchi, para quien es una máxima «intentar mejorar siempre».

Dirección: Calle Rafael Aguirre, 26