Reportaje Córdoba

Carmen Gómez, Bodegas Gómez Nevado: «Nuestros vinos dan un sabor intenso, real y duradero»

Por P. Cruz,

Carmen Gómez, Bodegas Gómez Nevado: «Nuestros vinos dan un sabor intenso, real y duradero»

Esta firma agroalimentaria de Villaviciosa de Córdoba fue la primera en España en certificarse como bodega ecológica.
—Desde mediados del siglo XVIII el apellido Nevado está vinculado al cultivo de la vid en Villaviciosa. ¿Cómo se consigue mantenerse tanto tiempo en el mercado? 
—Lo más importante es apostar por la calidad. Esto es lo que nos enseñaron nuestros antepasados, aunque no nos olvidamos de introducir las innovaciones que van apareciendo en el sector. Nuestra filosofía es una mezcla entre lo tradicional en cuanto a las formas de elaboración y las nuevas tecnologías.
—Bodegas Gómez Nevado es una firma referente en el sector vitivinícola en el ámbito ecológico a nivel nacional. ¿Cuál es la clave?
—Gracias a mi padre, Gabriel Gómez Nevado, conseguimos ser la primera empresa en España con una certificación ecológica de nuestra producción de vinos. Esto ocurrió en 1988 y nos ayudó en aquellos primeros años a empezar en este nuevo mercado y a comenzar a comercializar nuestros vinos fuera de España. Nosotros no pertenecemos a ninguna denominación de origen protegida, pero este sello de calidad ha sido muy positivo.
—La firma ha iniciado recientemente una nueva etapa con usted al frente de la misma. ¿Cómo ha vivido este cambio?
—Hace cuatro años asumí el cargo de gerente de la empresa, pero, al ser un compañía familiar, todas las decisiones importantes se toman entre todos los componentes de la misma.
—En su opinión, ¿cuál es el potencial del vino en la cocina?
—Desde hace mucho tiempo el vino se ha utilizado para guisar. En nuestro municipio todavía hay personas que acuden hasta nuestras instalaciones para rellenar sus recipientes desde las barricas, utilizando ese vino para cocinar en sus casas. En mi familia siempre se ha visto el uso de nuestros productos en los fogones como algo cotidiano porque aporta sabores diferentes.
—¿Qué propiedades aporta el vino a los platos?
—Aportan naturalidad y honestidad a la gastronomía. Es saber que puedes consumir un vino sabiendo que no aporta nada nocivo al plato. Además, da a la comida un sabor real, intenso y duradero.
—¿Cree que se aprovechan en toda su plenitud las bondades de estos caldos como ingrediente culinario?
—Mi opinión es que el vino nunca se va a aprovechar con todas sus posibilidades y con todas sus características en la cocina. Cada restaurante y cada chef intenta utilizar el vino según las enseñanzas que han recibido y posteriormente van mejorando su experiencia profesional con el paso de los años y mediante el conocimiento de las demandas de los clientes.
—¿Cómo colaboran con los cocineros y con los establecimientos hosteleros?
—Nosotros contamos con numerosos clientes que son hosteleros, y la mayoría de ellos lo son tras haber visitado nuestras bodegas y haber probado nuestros productos. Hay restaurantes de la zona que cuentan en sus cartas con platos típicos como es el caso de la carne de monte y que, para su elaboración, utilizan un vino amontillado viejo de algunas de nuestras marcas como el Dorado Sierra Morena o El Abuelo, porque saben que aporta un sabor diferente. También hemos conseguido clientes a través del boca a boca.
—¿Cuáles son los principales mercado en los que se mueven?
—El 80 por ciento de nuestro vino ecológico se comercializa en el extranjero porque fue fuera de España donde primero se empezó a demandar estos productos. Llegamos a Estados Unidos, Japón, Alemania y a otros muchos países.
—Desde su punto de vista, ¿cuáles son las claves de un buen maridaje?
—El vino y la comida siempre deben respetarse en el sentido de que uniendo ambos elementos se puedan disfrutar de los sabores distintos de los dos. Hay que buscar una armonía.
—¿Es compatible disfrutar de una buena copa de vino y degustar un postre?
—Personalmente pienso que son compatibles y no tiene que ser siempre vino dulce el que tomemos al final de la comida. Muchas veces prefiero comer un pastel de pera o de naranja con almendras con un amontillado viejo. Es un vino para saborearlo tranquilamente, poco a poco en una buena sobremesa al terminar de comer.
—En los últimos años han apostado por el enoturismo con la apertura de un alojamiento rural. ¿Están satisfechos con este proyecto?
—Este proyecto fue una apuesta familiar con la que pretendíamos alojar a los clientes de la bodega a fin de que conocieran la zona donde nos encontramos y descubrieran nuestra forma de trabajar. Cada visita que recibimos supone para nosotros una experiencia nueva y un conocimiento diferente sobre nuestros vinos. Durante su estancia, realizamos un recorrido por las instalaciones y organizamos catas para que prueben nuestros productos.