Reportaje

Consejos nutricionales para corregir los excesos del verano

Por Luis Ybarra Ramírez,

Se fueron las vacaciones y la mayoría llegamos a la rutina con unos kilos de más. Las cenas de madrugada, los almuerzos infinitos y las licencias que muchos nos tomamos a la hora de tapear dejaron su huella. Por eso lanzamos algunos consejos para recuperar la estabilidad en nuestra dieta y perder lo que por salud nos sobra. Así, Alfonso Pumar López, endocrinólogo y nutricionista que desde el año 1991 compagina sus labores en el Hospital Virgen del Rocío con el ejercicio que realiza en su clínica privada, nos ofrece algunas recomendaciones que, de forma general, todos podemos seguir.

Lo primero, por tanto, será recuperar los buenos hábitos alimenticios: «una dieta fraccionada es fundamental. El principal desorden que nos encontramos en verano es que hay quien realiza dos grandes ingestas durante el día, mientras que se deben hacer cinco y de forma controlada. Además de las tres principales, que son el desayuno, almuerzo y cena, se recomienda hacer dos pequeñas tomas a media mañana y a media tarde. Así reduciremos el ansia por saciarnos en la siguiente comida. Se trata de repartir».

En cuanto a los principales excesos cometidos en el verano, además del desorden, el doctor Pumar apunta a que «consumimos más alimentos que contienen muchas calorías, azúcares, grasas y alcohol. Asumimos que estamos de vacaciones y somos menos restrictivos». Los fritos, helados, refrescos o la cerveza son algunos de los alimentos y bebidas que más se incrementan. Y nuestro cuerpo responde.

dieta-3-r

¿Y de qué debemos quitarnos? Pues de nada, porque no se trata de prohibir, sino de restringir aquellos alimentos que tengan un nivel alto de calorías: «las grasas, tanto animales como las encontradas en lácteos, se deben reducir porque tienen un poder calórico importante, también los azúcares que se encuentran en la pastelería, bollería industrial, etc. Asimismo, se ha de reducir la cantidad de comida que ingerimos y optar por lo casero». Al contrario, lo que sí debemos incluir y aumentar en nuestra dieta, que ha de ser variada y equilibrada, son las verduras, frutas y legumbres. Las carnes y pescados que buscaremos serán aquellos que tengan menos grasa: la pechuga de pavo, el pato o el pescado blanco son algunos ejemplos.

Por último, advierte que no existen dietas milagro, que hay que tener cuidado porque hay quien encuentra negocio en la desesperación de otros y que el ejercicio es el principal compañero de una buena dieta. «Se presume de que en verano tenemos más tiempo para hacer deporte, pero la realidad no es así», afirma. «Y en el mes de septiembre tenemos la oportunidad de cambiar los hábitos de todo el curso». La dieta fraccionada, la restricción de los alimentos con grasas y azúcares y la reducción controlada de la ingesta acompañada del deporte, por tanto, son los principales consejos a seguir.

El herbolario, un complemento

dieta-2-r

Lo primero, ¿qué encontramos en un herbolario? Pues complementos alimenticios con los que se desarrolla la citoterapia. Carmen Ortega Díaz, del Herbolario de Carmen, asegura que «esta es una práctica diferente a la homeopatía, incluso contraria, ya que utiliza los principios activos de las plantas, que han sido demostrados de manera científica». Además, «la labor que aquí se realiza es siempre preventiva. Un herbolario no es sustituto de un médico, sino complementario. Trata de prevenir».

La siguiente pregunta será cómo podemos incluir algunos de sus productos a nuestra dieta a la vuelta de las vacaciones. Desde el herbolario, nos advierten que “lo primero es depurar el hígado y el riñón. Hacer una depuración hepática”. Y, para ello, “la alcachofa, el rábano negro, el cardo mariano y los hepáticos bebidos pueden ayudarnos dentro de una dieta equilibrada que se debe consultar con un especialista”. También hay personas que vuelven de sus vacaciones con dispersión abdominal, lo que se traduce en que regresan con algo más de barriga. En estos casos, “un probiótico para repoblar la flora intestinal o enzimas digestivas para regenerar las mucosas del estómago suelen ser las opciones más comunes, aunque cada caso es específico”.

Por último, Carmen Ortega explica que “hay quien comete excesos cada fin de semana, en verano, Navidad, La Feria, El Rocío…, por ello hay que concienciarse de que ponerse a dieta es necesario después del desorden”. Y que los excesos también hay que controlarlos. Así que con ese mensaje acabamos: con la necesidad de cuidar nuestros hábitos alimenticios no por estética sino por salud. No durante unas semanas y de forma radical, como explica el especialista Alfonso Pumar, “sino de una manera constante y sostenida”.