Entrevista

La Huerta de Tatiana y Nina: “Los hosteleros cada vez están más abiertos a las novedades”

Por Isabel Aguilar,

La Huerta de Tatiana y Nina: “Los hosteleros cada vez están más abiertos a las novedades”

Fotos: Tomás Muruaga

Las flores, hortalizas y plantas aromáticas que cultivan en su huerta de La Puebla del Río cada vez tienen mejor acogida entre los hosteleros que buscan nuevos ingredientes para sorprender con sus platos. Nina Resenberg y Tatiana García son madre e hija y han sabido ganarse la confianza de decenas de cocineros de Sevilla y han logrado que sus viandas sean un buen aliado de los chefs preocupados por la temporalidad, la ecología y la cercanía de los productos. Tatiana nos atiende tras una ajetreada mañana de reparto.
—¿Cuáles son los productos que las han dado a conocer?

tatiana1
—Nos gusta trabajar cosas que son difíciles de encontrar y que aportan mucho color y sabor al plato. Algunos de nuestros productos con más fama son las fresas, los guisantes chicos, el maíz dulce, las alcachofas o los tomates. Tenemos plantas aromáticas como el perifollo, el cilantro, la albahaca thai y el epazote, y verduras y hortalizas como las zanahorias y las coliflores de colores (cuando empezamos no las tenía nadie), el tupinambo o la calabaza patisson.

tatiana3
—¿Cómo ha ido evolucionando su clientela?
—Empezamos con restaurantes y poco a poco hemos ido llegando a particulares y tiendas, aunque nuestro mayor cliente sigue siendo la hostelería. Ha habido momentos en los que empezamos a cultivar productos más cotidianos porque así nos lo demandaban, pero ahora hemos vuelto al origen para tener un valor añadido y diferencial. Usamos variedades que ofrecen texturas, sabores y colores diferentes a los que hay en el mercado.
—¿Cómo es su relación con la hostelería?
—Estupenda y muy directa. Hay muchos cocineros que no conocen algunos productos y les asesoramos sobre cómo cocinarlos o con qué combinarlos.
—¿Ha aumentado el interés de los chefs por las flores en sus recetas?

tatiana4
—Antes eran mucho más clásicos y cada vez están más abiertos a cocinar nuevos productos. Si no conocen algo quieren comprarlo y probarlo, ha habido un gran cambio en ese sentido.
—¿Cuáles son las flores que más les piden para la cocina?
—Salvias, violetas, rosas, pensamientos, jazmines o la flor del ajo.
—Dígame algunos de los establecimientos que suelen hacerle pedidos.
—El primero fue Gastromiun, ya desaparecido, desde donde nos animaron a impulsar el negocio porque nos decían que éramos las únicas que teníamos esos productos. Después se fueron sumando otros restaurantes, tanto de corte actual como más clásicos, de modo que tenemos desde Enrique Becerra hasta Tribeca, Contenedor, El Gallinero de Sandra, Eslava, Ispal, Sobretablas o Ivantxu.