Entrevista

Celso Torres, de Choco&late: «Somos los que más porciones de tarta vendemos en cafetería»

Por Luis Ybarra Ramírez,

Celso Torres, de Choco&late: «Somos los que más porciones de tarta vendemos en cafetería»

La especialidad es el mousse pero cualquier opción es buena. Choco&late ya ha cumplido los 10 años desde su apertura y hace más de tres que, además de cafetería, es obrador. Celso Torres, capitán de un equipo al que agradece por activa y por pasiva las claves de su éxito, nos habla de lo que expone en las vitrinas, el humo apetitoso de sus hornos y los clientes (restaurantes y empresas de catering) con los que trabaja.

—¿Cuándo comienza Choco&late?

—Estudié Derecho, hice un máster en ADE y decidí emprender con mi propio negocio, que es este. Antes trabajaba también de comercial. Choco&late abrió hace una década con un concepto de postre y copas, teniendo en cuenta el perfil del cliente que podía haber en el barrio. Desde hace casi cuatro años, cuando perdí mi otro trabajo, además de la cafetería, también tenemos un obrador y trabajamos con restaurantes y catering. Nuestras tartas y dulces tienen distintos formatos si los hacemos para ellos o si los ofrecerlos en el local. Todo lo elaboramos y lo vendemos nosotros mismos.  

—¿Han cambiado Los Bermejales?

—Claro que han cambiado. La zona está algo estancada por dos motivos. Primero, muchas de las parejas jóvenes que se mudaron al barrio perdieron poder adquisitivo con la crisis. Algunas incluso se han tenido que marchar. Y a esto hay que sumarle que se han abierto demasiados bares y restaurantes. No sé si hay tanto público.

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—¿Cuál es la especialidad de la casa?

—Como te he dicho, todo lo elaboramos nosotros. Nos hemos centrado en conseguir un mousse extraordinario con la ayuda de todo mi equipo, que se implica al máximo. Para las tartas, vamos combinando chocolates, bases de galleta triturada u Oreo, mermeladas de distintos sabores… Al mes servimos unas 1000 porciones en la cafetería. Somos los que más vendemos. Y a eso hay que sumarle todo lo que hacemos para otros negocios de la hostelería.

—¿Con qué restaurantes trabaja?

—Trabajamos con Ignacio Vidal, La Auténtica o La Antojería. Estos tienen varios locales. También con Palosanto, en La Gavidia, y restaurantes de Sevilla Este. Ahora estamos empezando con algunas tabernas de El Papelón. Y, la otra línea que seguimos, es la de los catering. Estamos con cinco o seis.

—También desarrollan labores solidarias, ¿no?

Sí, hacemos algunas cosas. Por ejemplo, en la Gala del Día Mundial del Cáncer de Mama, que es el 19 de octubre, vamos a ofrecer unos 600 postres, y lo que se recaude con ellos aportará fondos para investigación y concienciación. También hemos participado con Proyecto Hombre, en entregas de trofeos con distintos clubes… Pero estas cosas ni las resaltes, porque es lo mínimo que podemos hacer.pasteles-solidarios-rr

—¿Se abusa de la bollería industrial?

—Es imprescindible hacer una distinción entre lo que aquí hacemos y la bollería industrial, que tiene una serie de aditivos que son perjudiciales y que aquí no utilizamos. También observo que con el auge de las fotografías en redes sociales y por hacer que todo luzca estupendo, se está abusando de lo visual. Hay tartas muy voluminosas, con mucho bizcocho, nata vegetal, brillos y demás que conquistan más a la vista que al estómago.  

—¿Cuál es el secreto de sus dulces?

—Si tengo que destacar algo de estos postres es que están hechos por nosotros mismos con los mejores ingredientes. Son caseros y suaves, y eso hace que apetezca seguir comiéndolos. No cansan en absoluto. Creo que por eso la gente repite y vuelve. La calidad y el cariño con el que trabajamos son las únicas claves. Y el buen ambiente que tenemos se refleja en el producto.