Entrevista

Javier y Carlos De Rueda: “El sevillano sabe que El Rinconcillo es parte de su vida”

Por Isabel Aguilar,

GURMÉ entrevista a estos dos hermanos hosteleros con motivo del 350 aniversario del restaurante decano de Sevilla

Son la séptima generación de una familia que lleva desde 1833 regentando la bodega más antigua de Sevilla: El Rinconcillo, un espacio que comenzó su actividad tabernera en 1670 y que ha llegado a nuestros días manteniendo su esencia prácticamente intacta. Sin embargo, Carlos y Javier De Rueda han conseguido aclimatarse a los nuevos tiempos, logrando un acertado equilibrio entre lo de toda la vida y lo que está a la orden del día.

Fotos: JM Serrano

¿Qué responsabilidad supone estar al frente de un espacio tan antiguo?

Javier De Rueda: Sin duda es un gran responsabilidad, ya que queremos seguir manteniendo sus orígenes y no alterar la idiosincrasia de un espacio tan antiguo en el que nos hemos criado y que sentimos como nuestra casa. Para nosotros es un orgullo seguir la tradición familiar después de siete generaciones, pero también es un orgullo ver cómo nuestros clientes vienen generación tras generación y los de ahora recuerdan cómo sus abuelos los traían de pequeños y los subían a la barra. El Rinconcillo es pasado, presente y futuro.

¿Tienen garantizado el relevo?

J.D.R: Mi sobrino Carlos está en proceso de formación para garantizar el relevo y la familia siente una enorme gratitud, porque hoy en día no es como antes que se tenían muchos hijos y se sabía que alguno se encargaría del negocio familiar… Es algo que no se puede imponer, tiene que salir de forma natural porque es un trabajo sacrificado y tiene que gustar.

¿Qué hacen para que El Rinconcillo no se quede obsoleto?

J.D.R.: Mantenemos nuestra línea de siempre pero sería absurdo quedarse solo en el pasado, sobre todo al hablar de cocina. Seguimos ofreciendo nuestras recetas de siempre, como pavías de bacalao, espinacas con garbanzos, bacalao con tomate, croquetas de jamón…pero hemos ido incorporando otros productos que demandaba la clientela y que nos permiten mantener nuestra línea tradicional sin volvernos experimentales.

Ahora que abren y cierran tantos negocios de hostelería, ¿qué claves logran que uno como El Rinconcillo lleve tres siglos y medio abierto?

Carlos De Rueda: La hostelería es un sector muy dinámico donde abren y cierran negocios constantemente. Para nosotros una de las claves es estar muy pendientes, siempre estamos uno de los dos aquí controlando todo, no solo lo que ocurre en la barra, sino estando en contacto con los proveedores y llevando la gestión.

J.D.R: Es un sector que precisa mucha dedicación y reinventarse constantemente. Y en cuando al relevo generacional, si eres capaz de pasar la tercera generación ya después todo es más fácil.

Carlos y Javier De Rueda

¿Cómo ha cambiado la clientela que acude a El Rinconcillo?

C.D.R.: El Rinconcillo ha sido un espejo de la sociedad sevillana durante tres siglos y medio. Hemos pasado guerras, epidemias y también buenos momentos, y todo eso se ha visto reflejado en nuestro público. Ahora lógicamente con el boom del turismo vienen muchos extranjeros, pero sigue habiendo las tertulias de siempre de sevillanos y nuestro público de toda la vida.

¿Qué le debe El Rinconcillo a Sevilla?

J.D.R.: Todo. El sevillano sabe que El Rinconcillo es parte de su vida y lo siente como suyo y por otro lado sin el sevillano no existiría El Rinconcillo, un sitio que se entiende gracias a la forma de vivir la calle que tiene la gente de aquí. Por eso queremos darle las gracias a Sevilla.

C.D.R.: Aquí llegan muchos turistas cuyos países no son tan antiguos como El Rinconcillo y les cuesta entenderlo. Y además, el propio sevillano sabe que es un sitio antiguo pero no con detalle, por eso queremos que este aniversario sirva para dar a conocer nuestra historia.