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Vuélvete verde

Los diferentes tipos de lechugas que existen nos ofrecen la posibilidad de probar sabores y texturas muy variados. Se trata de un alimento muy saludable con el que podemos preparar recetas de lo más apetecibles, frescas, coloridas.

Además, hay que tener en cuenta que todos los tipos de lechugas nos aportan múltiples beneficios para nuestro organismo. La lechuga es un vegetal compuesto por un 95% de agua, por lo que su aporte calórico es mínimo (18 calorías por cada 100 gramos). Se convierte asen el aliento perfecto para dietas de adelgazamiento y para preparar platos ligeros.
Entre los nutrientes que tienen todos los tipos de lechugas destacan las vitaminas A, B (B1, B2, B3, B9), C y E y los minerales como el magnesio, potasio, sodio, calcio, hierro y selenio. La lechuga ayuda a conciliar el sueño, a regular el nivel de azúcar en sangre y es buena para las embarazadas, ya que contiene una importante cantidad de ácido fólico.

Veamos ahora las variedades de lechugas que existen:

  • Lechuga romana: Es uno de los tipos de lechugas que más se producen en todo el mundo y que, por tanto, más se consumen. Su forma es alargada, con tallos y hojas vigorosas. Éstas no suelen estar demasiado pegadas entre sí y son de color verde claro. Su sabor es poco amargo, así que combina bien con frutas, carnes como el pavo e incluso con el humo cocido.
  • Lechuga iceberg: Es otro de los tipos de lechugas más producidos y consumidos en cualquier parte del mundo. Su apariencia es similar a la de una col, con forma esférica y hojas muy compactadas y crujientes. Es muy utilizada en plato cuyo ingrediente principal es la lechuga, así como para acompañar tanto a carnes como a pescados. Esta lechuga es una de las que menos nutrientes posee y su nombre se debe a que aguanta muy bien el frío.
  • Lechuga trocadero o francesa: Esta lechuga tiene unas hojas lisas y muy tiernas, de un color verde oscuro intenso. Se disponen en un cogollo de forma redondeada y su sabor es intenso. Es una lechuga fácil de digerir y a la vez muy delicada, por lo que debe consumirse rápido. Además, es una de las que más nutrientes aporta. Combina bien con frutos secos, bacalao, gambas, pollo, etc.
  • Lechuga hoja de roble: procede de la achicoria y su nombre se debe a que el color marrón de sus hojas se parece al del roble. Aunque la parte de las hojas más pegada al tallo es verde, su tonalidad se va oscureciendo hasta llegar al marrón o rojizo. Sus hojas son grades voluminosas y rugosas y su sabor es dulce. Se puede combinar con otros tipo de lechuga, con frutas y quesos.
  • Lechuga lollo rosso: es de origen italiano. Sus hojas son de color rojizo y muy rizadas. Tiene un sabor amargo y es muy digestiva. Es muy interesante utilizarla en ensaladas con otros tipos de lechuga, ya que aporta colorido y diferencia de sabores.
  • Lechuga batavia: Crece en forma de cogollo abierto, con hojas onduladas y rizadas en forma de roseta. El color de las mismas varía desde las tonalidades blanquecinas del interior, hasta el color rojizo o marrón de las puntas. Es una lechuga muy sabrosa y suave, con una textura semicrujiente. Se oxida con facilidad, por lo que conviene consumirla con rapidez. Combina muy bien con frutas y sabores agridulces.

Ensaladas con diferentes tipos de lechugas

Ya hemos visto las variedades de lechugas más comunes. Con todas ellas se pueden elaborar multitud de ensaladas, combinándolas entre sí o por separado, mezclándolas con otros ingredientes.
Por ejemplo, con distintos tipos de lechugas se pueden construir las ensaladas más coloridas y vistosas, con diferentes tonalidades de verdes, rojos marrones. Es el caso de esta ensalada con lechugas variadas, aguacate y papaya o esta ensalada de lechugas con pollo, frutos rojos y nueces, donde además de la lechuga, se usan otro tipo de vegetales como los canónigos o la escarola.
Por otra parte, para combinar la lechuga con otros ingredientes, podemos optar por las ensaladas con carne, como esta ensalada tibia de pollo salteado y piña o con pescado, como esta ensalada de atún y anchoas con vinagreta de piquillos.
Otras opciones como las ensaladas con marisco también son muy apetecibles. Es el caso de una ligera ensalada de queso, albahaca y langostinos o una ensalada de vieiras con tomates y vinagreta de aceitunas negras.
Las legumbres, la pasta o la fruta son otros ingredientes que se pueden preparar perfectamente en ensaladas. Atrévete a experimentar combinando sabores y descubre los mejores bocados con diferentes tipos de lechugas con recetas como éstas: