Este pequeño bar junto a la avenida de la Constitución en Alcalá de Guadaíra tiene su origen en lo que su nombre indica: una cochera. En el 86 abrieron un negocio para dar desayunos a los niños del instituto de enfrente y unos años después comenzaron la línea que hoy siguen, una bodega donde tomar una tapa, bien presentada, y acompañada de un buen vino.
La dedicación de César y Trinidad ha derivado en tapas realmente vistosas que congregan a un buen número de personas en La Cochera. Nombrando solo algunas nos quedaríamos cortos: sus torrijas con hígado de pato , la penca rellena con salmón o bacalao , croquetas caseras de rabo de toro, bacalao o pringá , un surtido de quesos , las taleguillas de morcilla con arroz … También César deja un hueco a su lado cordobés con el flamenquín de Moriles y el San Jacobo . Para las carnes tampoco bajan en calidad. Trabajan el novillo argentino, el chuletón de ternera y el lomo de buey .
Entre semana, La Cochera propone el guiso del día, que va desde un arroz negro con calamares hasta una sopa de tomate con langostinos, pasando por unas migas . Y, una buena comida necesita –además del variado vino que ofrecen- un broche de oro. Los postres entran por los ojos. Solo hay que fijarse en el bizcocho de chocolate bañado de chocolate blanco y virutas de chocolate .
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