Reportaje

De Ayamonte a Doñana, ruta gastronómica por la costa de Huelva

Por MANUEL CAPELO,

Casi se podrían recorrer andando si no fuera por la desembocadura de los ríos Piedra, Carreras, Odiel y Tinto. Si algo tiene Huelva son kilómetros de playa y de costa, desde la desembocadura del Guadiana hasta la del Guadalquivir, desde Ayamonte a Doñana. Los ríos que configuran las fronteras onubenses y confluyen en el Océano Atlántico, aportan una variedad y calidad de peces que difícilmente encontraremos en otros puntos. Y ello significa buen producto recién salido del mar, del que podremos disfrutar en esta ruta gastronómica por la costa onubense.

Gambas

Gambas de Casa Luciano

 

Arrancamos en la desembocadura del Guadiana, en la frontera con Portugal. En Ayamonte, cerca del puerto deportivo y camino de las playas de Islas Canela, podemos hacer nuestra primera parada. Es un lugar clásico, referente en la gastronomía onubense y uno de los lugares para los muy amantes del atún de almadraba. Es Casa Luciano, en la calle la Palma del Condado, 1, y desde hace casi cincuenta años la familia de Luciano mantiene la tradición de dar buenos productos, bien elaborados y a precios razonables. Para probar sin dudar los productos que tenga del atún, y podemos hacer nuestra primera inmersión en la gamba blanca. Muy buena también la ensaladilla.  

Desde allí hasta las playas de Isla Canela y Punta del Moral, el Chiringuito Bombadill. «Referente y tradición en Isla Canela». Son famosos sus arroces, platos de bacalao y los guisos marineros. Tampoco faltan mariscos, pescados fritos y carnes ibéricas como la presa o el secreto. Se encuentra en el Paseo de Los Gavilanes. 

Restaurante Casa Rufino en la playa de Isla Cristina

Restaurante Casa Rufino en la playa de Isla Cristina

Volvemos hacia Isla Cristina, con dos posibles paradas. La primera, cerca de la playa de esta localidad, en Casa Rufino. Otro templo del atún que lo sirven en la modalidad que más nos guste. Y en pescados y mariscos de la costa. Rufino ofrece también su “tonteo” que nos da la opción de probar hasta ocho pescados diferentes por un precio razonable. Otro clásico.  

Y la segunda parada en Isla Cristina puede ser el  Restaurante La Bocanna. Aquí se apuesta por la fusión de las recetas españolas e italianas. Los protagonistas de la propuesta culinaria de La Bocanna son el tartar de corvina con verduras y salsa de mostaza, el carpaccio de bacalao con alcaparra y aceituna negra, el gazpacho, los arroces y, como no podía ser de otra manera, la pasta... Se ubica en el Puerto Deportivo de Isla Cristina. 

Terrraza del resataurante Machaquito en IslaAntilla

Terrraza del restaurante Machaquito en Islantilla

Seguimos el recorrido paralelo al mar hasta nuestra siguiente playa, Islantilla y La Antilla. En el Centro Comercial de Islantilla nos encontramos  Casa Machaquito que tira de mariscos, pescados de la costa onubense, carnes de la sierra y guisos caseros. Destacan los fideos con langostinos, las habas con chocos y las carnes preparadas en el horno de carbón: presa, carne de vaca frisona…  

Por cierto, para los amantes del fast food, en este centro comercial está el primer establecimiento de la conocida franquicia de Los Cien Montaditos, aquí es donde se rodó Restalia, que ahora ha incorporado las otras enseñas de su oferta gastronómica en los bajos de este centro comercial. 

Seguimos hasta el núcleo original de La Antilla. Pegado al mar, aunque fuera de la arena, otras dos paradas recomendables. Por una parte, todo un clásico, el Macha, con la carta habitual de la zona (ensaladas, fritos, mariscos y pescados a la plancha), pero con magníficos guisos y buena calidad de producto

Tartar de atun de la cervecería Mar de Kñas en La Antilla

Tartar de atun de la cervecería Mar de Kñas en La Antilla

Y la otra apuesta es una cervecería, Mar de Kñas,  con envidiables vistas, una decoración muy agradable, y una carta de tapas y raciones que conjugan lo tradicional con la innovación y las propuestas de buena cocina onubense, como la raya en pimentón, un tartar de atún con aguacate y fresas, o un arroz negro con alioli.   

 De la playa de Lepe nos marchamos hasta la playa de Cartaya, El Rompido, pequeña localidad marinera que aún conserva algo de ese regusto marinero y, especialmente, tradición de guisos marineros. ¿Dónde probarlos? El  Restaurante La Patera lleva 20 años ofreciendo propuestas tradicionales e innovadoras, así como mucho pescado a la plancha. Se sugiere probar las coquinas, el pulpo a la brasa y la ventresca de atún. Se ubica en la calle Nao. 

Marisqueria Rio Piedras en El Rompido

Marisqueria Rio Piedras en El Rompido

A dos pasos, el Bar Marisquería El Río de Piedras. Una marisquería donde comer también buen pescado de la costa de Huelva. No hay que dejar de pedir en sus mesas los rollitos de berenjenas con bacon, el bacalao con tomate, ni la ensaladilla.  Plaza de las Sirenas, 15. 

Alargamos nuestros pasos ahora hacia Punta Umbría, esa playa que descubrieron los ingenieros ingleses que trabajaban en la Rio Tinto Company y que dejaron en legado a los onubenses. La oferta en la costa puntaumbrieña es amplia, aunque señalamos tres opciones, todas ellas muy cerca de la playa. Uno,  El Tabla Beach Club, que empezó como chiringuito de copas y se reconvirtió, afortunadamente, en un magifico lugar para comer o cenar un pescado fresco a la plancha que los prepara como casi nadie José Camacho, El Tabla. Calidad extrema en este referente de la gastronomía de las playas onubenses y unas vistas para no moverse del sitio… 

Terraza del Beach Club El Tabla en Punta Umbría

Terraza del Beach Club El Tabla en Punta Umbría

De otra parte, el restaurante Casa Diego en la calle Canaleta, un chiringuito que fue de temporada, pero que desde hace años se asentó de manera permanente sobre la arena de Punta Umbría. ¿Propuestas? Atún de almadraba, coquinas, gambas, aliños y pescados de la costa, como el parracho. En Punta Umbría no podía quedar fuera de esta relación de recomendados el Restaurante Miramar. Son especialistas en pescados fritos, a la plancha, mariscos y guisos. No hay que dejar de probar en sus mesas la corvina al Miramar -con salsa de espárragos y nata-, el rape a la marinera, el atún al Jerez o la merluza a la roteña. Calle Miramar, 1. 

Pescado plancha del restaurante Miramar en Punta Umbria

Pescado plancha del restaurante Miramar en Punta Umbria

De Punta Umbría a la capital, a Huelva. La oferta de la capital choquera es variada y afortunadamente creciendo en calidad y en variedad. Para los amantes de las Estrellas Michelín sin lugar a dudas es parada obligatoria en el Acanthum de Xanty Elias, pimer cocinero con estrella MIchelín en Huelva y que no defrauda. Menú degustación con productos (productazos) de temporada y buena técnica en los fogones. También de buenos productos y buen hacer, Azabache. Cocina onubense y las mejores gambas de Huelva que ha probado el crítico gastronómico de ABC, Carlos Maribona.  No podemos olvidarnos de Portichuelo, su oferta es algo más tradicional, y cuenta con una gran terraza, siempre abarrotada, frente al teatro de Huelva.

Gambas "peladas" en el restaurante Acathum, en Huelva

Gambas “desnudas” en el restaurante Acathum, en Huelva

Además de la oferta de pescados y mariscos, si lo tienen, no se pierdan en Portichuelo el guiso de sangre con tomate. Y por citar otra referencia en el centro de Huelva capital, en plena Plaza de las Monjas, El Paraiso de Gonzalo, que ha recuperado parte de la mítica oferta gastronómica que en su día nos hizo disfrutar en la playa de La Bota. Siguen siendo muy buenas las gambas, el jamón y los arroces, entre otras propuestas.  

Nos acercamos al puerto de Huelva, y allí hay que hacer parada en La Cantina de Pescadería. Ubicado en el Muelle de levante, en pleno Puerto de Huelva, ofrecen guisos marineros, buen pescado de la lonja, y carnes de la sierra.

La Cantina de Pescaderia

La Cantina de Pescaderia

  

En la carretera hacia la Punta del Sebo, a la izquierda, en los bajos del Nuevo estadio Colombino, la marisquería Peix. El chef sugiere a Gurmé la ensaladilla de gambas, el salpicón de marisco, la carrillera y el solomillo. El marisco que se sirve en este negocio tiene laureles, y tampoco hay que dejar de probar las coquinas, el jamón ni las tiras de choco con mostaza dulce.

Avanzamos y cruzamos el puente sobre el Tinto, saludamos a la estatua de Colón de la escultora Whitney, camino de La Rábida, y acabamos en Mazagón donde esperan El Remo y Las Dunas. El Remo, en la avenida Conquistadores, 123, cuenta con bar, restaurante, chiringuito y hotel.  Recomendado probar las sardinas, el arroz con bogavantes y terminar con el tocino de cielo con base de almendras. Por su parte, en Las Dunas, enclavado en el 178 de la misma avenida, corre sangre de Blanco Cerrillo -una parte de la familia se fue a la playa a seguir satisfaciendo paladares-. Destacan las tostas de sardinas ahumadas con emulsión de tomate y piñones, las gambas, coquinas, langostinos, carabineros, la milhoja de presa con queso y jamón ibérico y los arroces marineros. Trabajan mucho asimismo el atún rojo. 

Salmonetes de Las Dunas en Mazagón

Salmonetes de Las Dunas en Mazagón

Y partimos hacia el final de nuestro recorrido, buscando la desembocadura del Guadalquivir. Paramos en la Aldea Almonteña, en El Rocio. Allí puede ser interesante una parada en Aires de Doñana y en La Malvasía. Cocina tradicional, buen producto y vistas impagable desde su terraza en el primero. Recomendable la carne de mostrenca, una especialidad de la zona.  Cocina creativa , buena decoración, ambiente agradable y buen producto, en el segundo.

Aires de Doñana, en la aldea del Rocio

Aires de Doñana, en la aldea del Rocío

Y para tomar el postre, nos vamos hasta la playa de Matalascañas, donde está toda un clásico en hacer tartas.  Las Alemanas, en  la calle Delfin,   una mítica tartería  llevada de generación en generación por una familia alemana.