Córdoba

Hemeroteca > 04/11/2007 > 

Eva Pedraza _ Actriz de televisión y ex Miss España 1988: «La belleza, a veces, es una pesada carga»

TEXTO: ARISTÓTELES MORENOFOTO: RAFA ALCAIDECÓRDOBA. Eva Pedraza se apeó en la estación de Chamartín con sólo 17 años y una corona de Miss España en la maleta. Nadie la esperaba en el andén. Ni le

Actualizado 04/11/2007 - 03:54:12
TEXTO: ARISTÓTELES MORENO
FOTO: RAFA ALCAIDE
CÓRDOBA. Eva Pedraza se apeó en la estación de Chamartín con sólo 17 años y una corona de Miss España en la maleta. Nadie la esperaba en el andén. Ni le llovieron los contratos televisivos por su cara bonita. En ese preciso instante comprendió que la carrera al éxito no estaba precisamente alfombrada de rosas. No conocía a nadie en Madrid, salvo a Remedios Cervantes, con quien había contactado en el concurso de mises. La llamó por teléfono, a lágrima viva, y la conocida modelo fue a buscarla a la estación. La metió en su casa aquella noche y al día siguiente le buscó alojamiento en una residencia con muchas chicas de toda España. Hoy, casi 20 años después, Eva Pedraza protagoniza en Canal Sur una serie de éxito y vive felizmente en Córdoba al cuidado de sus dos hijos.
-Aquellos primeros meses fueron muy extraños. Tengo unos recuerdos muy borrosos de aquella época. No lo viví como algo maravilloso, sino como algo que me atormentaba.
Eva Pedraza llega al Café Gaudí algo alterada. Ha sufrido un percance con un móvil al salir del coche y temía llegar tarde a la entrevista. Es alta, delgada y conserva intacta la belleza que la aupó al trono nacional. Un vaso de agua y un zumo de naranja antes de posar con toda profesionalidad ante la cámara. Prefiere que no haya fotos fumando. «Algún día podré dejarlo», se promete a sí misma.
-Mi familia era de San Basilio, pero yo fui la primera de mis nueve hermanos que nací en Fátima, rodeada de campo, maizales y cerca del arroyo Pedroches. Recuerdo aquellos años maravillosamente.
Buena estudiante
Desde pequeña, Eva Pedraza mostró cualidades para el estudio y ya antes de entrar en el colegio sabía leer y escribir. El bachiller lo hizo en el instituto Blas Infante, en la rama de Ciencias, y se encaminaba a estudiar Químicas o Biología cuando se cruzó aquel concurso inesperado y su vida sufrió un revolcón definitivo.
-Me presenté con una amiga. Yo no quería porque era muy joven y pensaba que ése no era mi sitio. Tenía mi vida muy organizada y quería estudiar una carrera y Arte Dramático.
Pero acompañó a su amiga y acabó enrolada en el concurso, lo ganó y se embolsó las 25.000 pesetas que necesitaba para la matrícula de Arte Dramático. La amiga, eso sí, nunca se lo perdonó. Todo lo demás se precipitó velozmente hasta que se vio sola en la estación de Chamartín. «Nadie me veía con un vestido de rayas y tacones. Yo, hasta entonces, había sido una niña muy deportista, siempre en chándal y con botas de fútbol».
Pero aquello lo trastocó todo. Intentó quedarse en Córdoba y seguir estudiando en el instituto, pero resultó literalmente imposible. «Me quedé hasta Navidad y en enero decidí irme a Madrid porque no estaba a gusto. Me sentía desubicada y no lo llevaba bien».
En Madrid se abrió paso en el mundo de la moda, pese a que no le seducía lo más mínimo. «Me parecía de lo más frívolo», asegura. En Cibeles le cerraron el paso por su «belleza racial» y la conminaban a perder peso. Pronto tuvo la oportunidad de trabajar en Tele 5, en un programa que grababa en Italia, y pronto también descubrió que la estética del momento quería a las chicas ligeritas de ropa. «¿Pero esto que es? ¿Aquí todo el mundo se desnuda? Yo, que en aquel momento iba tapada hasta aquí, me chocaba bastante», recuerda con un deje de comicidad.
Luego vino «El precio justo» y «El peor programa de la semana», donde trabajó con Santiago Segura, Álex Angulo, Anabel Alonso o Chus Lampreave. En 1994 logró su primer papel estable en la serie «La loca peluquería», y a partir de ese momento las cosas vinieron más rodadas. Estudió Arte Dramático y empezó a trabajar su voz para corregir el acento cordobés.
El embarazo de su primer hijo la pilló sola en Madrid y se vio obligada a dejar el teatro. Prefirió trabajar en televisión, con Juan y Medio y José Luis Moreno, por que le permitía tener más tiempo para disfrutar de su maternidad. Poco después decidió dejar Madrid e instalarse en Córdoba.
-¿Por qué volvió a Córdoba?
-No encontraba mi sitio en Madrid y el AVE me permitía seguir trabajando en televisión. Me gusta el carácter andaluz, la luz, el olor y echaba profundamente de menos Córdoba. Monté negocios aquí. Me fui de casa con 17 años y había hermanos míos que conocía muy poco.
La serie «Arrayán» le ha dado popularidad y estabilidad profesional. Lleva ya dos años y ocho meses consecutivos trabajando y ahora acaba de estrenar otra serie secuela de la primera, «Rocío, casi madre», con extraordinarios resultados de audiencia. «Está funcionando bestial. Hemos tenido un 22,5% de cuota». ¿Y no le angustia estar pendiente de la cuota de pantalla? «Me angustié el primer día de la emisión. A las siete de la mañana ya estaba llamando por teléfono: «¡¿Cuánto?! ¡No puede ser!» Hemos trabajado muy duro. Hay un equipo de 200 personas pero yo me sentía responsable por que era un poco la cara visible». ¿Qué horror tener que estar pendiente de la cuota de pantalla? «La televisión se ha convertido en eso. Ya no depende sólo de tu trabajo».
La misma en esencia
Eva Pedraza gesticula vivamente cuando habla y se somete sin reparos a todo el cuestionario de la entrevista. Sólo tuerce el gesto cuando se refiere a su experiencia personal con la anorexia y cuando rememora las horas de soledad en sus primeros meses en Madrid y en sus endiablados periplos por los aeropuertos siendo aún casi una niña.
-¿Qué queda de aquella chica de 17 años que ganó Miss España?
-En esencia sigo siendo igual. Muy payasa, muy alegre y con ganas de hacer reír a la gente y reírme yo. Tengo las ideas más claras. La maternidad te enseña a ser más tolerante y menos rebelde, a tomar la vida con menos prisas.
-¿La belleza ha sido, a veces, una carga pesada?
-Sí, sí. A veces me han dicho: «No, por que eres demasiado guapa; o demasiado alta. Siempre me han puesto un cartel: «Otra Miss España». Después te conocen y cambian: «¡Pero si habla y sonríe»! ¿Por qué por el hecho de ser Miss España hay que volverse tonta o frívola? No me ha preocupado la belleza exterior. Me ha preocupado más ser buena persona, buena hermana o buena hija.
-¿Eso le ha obligado a trabajar más duro?
-Sí. A costa de mi salud. Todo lo que tengo en mi cuerpo es por haber trabajado por encima de mis posibilidades: con el trabajo y con la familia.
-¿Qué ve cuando se mira en el espejo?
-Hace tiempo que no me miro para verme. Me lavo la cara y salgo corriendo.
-¿Qué queda para la igualdad de sexos?
-Mucho. Lo noto en mi vida profesional y en mi vida personal.
-¿Qué es un concurso de mises?
-En mi época, una aventura. Ahora, una lucha.
-¿Y qué hay detrás?
-Siempre pensé que detrás hay alguien que manejaba los hilos.
-¿Qué borraría de su carrera?
-Nada. Ni de mi vida tampoco. Todo lo que me ha pasado es consecuenciade cómo he vivido y cómo voy a vivir. Soy feliz con mis dos niños, con mi trabajo, con mis amigos.
-¿Qué le seduce de Córdoba?
-Todo. La ciudad, el olor, el recuerdo. Tuve una infancia muy bonita y llena de gente. Vivir en Córdoba me recuerda a todo eso.
-¿Tiene debilidades políticas?
-No del todo. Hay proyectos que me gustan. A veces son de un partido y a veces de otro.
-¿En quién se mira como actriz?
-En todas. También en las que no me gustan: para no hacerlo yo.
-¿Qué le pediría a su alcaldesa?
-Quiero más proyección de Córdoba fuera. Que abramos más las puertas. Se lo pediría también a cada uno de los cordobeses.
-¿Hacia dónde camina el mundo?
-Lo veo chungo y, a veces, no quiero ni pensarlo. Pero tomo conciencia por que es el mundo que vamos a dejar a mis hijos y a los hijos de mis hijos. Lo del cambio climático me da miedo y el fanatismo religioso, pánico.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.