Sevilla

Hemeroteca > 21/05/2004 > 

Ian Gibson: «Dalí fue un tímido patológico»

Actualizado 21/05/2004 - 02:13:43
Ian Gibson. PEPE ORTEGA
Ian Gibson. PEPE ORTEGA

SEVILLA. Asegura el hispanista Ian Gibson que lo que más le sedujo de la figura de Salvador Dalí fue la relación de amistad que mantuvo con García Lorca y la «ternura» que desprenden sus cartas al poeta granadino. «Yo quería tener un libro sobre Dalí en el año del centenario de su nacimiento. Tengo la biografía que hice de mil páginas pero ahora mi intención era hacer un libro ameno para la gente que todavía no sabe quién fue». Y ahí está de nuevo su protagonista, una personalidad excéntrica, todo «un enigma para nosotros y para sí mismo».

-Usted centra su ensayo en los primeros veintiséis años de Dalí ¿son, quizás, los más desconocidos?

-ElDalí de mi libro es el más simpático, pues el posterior a esos años ya no lo es tanto, es el exhibicionista, un poco payaso. A diferencia, por ejemplo, de Lorca, es imposible que la gente pueda amar a Dalí de la misma manera y es difícil porque es un hombre que no se entrega, aunque puede resultar fascinante. Creo que su juventud termina cuando conoce a Gala en el verano de 1929 en Cadaqués y al año siguiente compra una barraca de pescadores al pie del cabo de Creus; para entonces, Dalí ya era miembro de pleno derecho del movimiento surrealista y ha pintado cuadros que nunca serán superados... Es un momento tan fabuloso que ahí pongo fin a mi libro.

Tímido y acomplejado

-En su obra describe a un artista afectado por una extrema timidez y acomplejado físicamente con su sexo, ¿no rompe todo esto la imagen del mito?

-Eso espero. En cualquier caso, Dalí nunca ocultó su condición de tímido o de impotente hasta el punto de que llegó a decir ante una cámara de la BBC que no hay gran arte sin impotencia. Sobrevive gracias al hecho de ser artista y de poder expresar en sus obras lo que realmente es. Por eso, Dalí se halla en sus cuadros, ahí es donde le vamos a encontrar porque en lo que escribe existe una tendencia a no contar exactamente su realidad íntima al ser una persona que lleva muchos disfraces. No conozco otro caso igual de un hombre capaz de llevar una máscara durante 80 años.

-A lo largo del libro aparecen numerosas citas que remiten a cartas, diarios y diversos testimonios escritos sobre Salvador Dalí que usted mismo muchas veces cuestiona...

-Sí por eso lo que digo siempre es que la gente busque los diarios adolescentes del artista que ya se han publicado. Son fantásticos pues en ellos Dalí no está pensando en el lector, tiene 16 años, y se expresa como es, como un adolescente avergonzado de su cuerpo, de su timidez. Es el gran tímido del mundo que llega a convertirse en el mayor exhibicionista de todos los tiempos, lo que es absolutamente genial.

-El afán juvenil de Dalí de llegar a ser todo un genio ¿le convirtió en una caricatura de sí mismo?

-Él solía decir que todo lo que hacía era pose, disfraz. ¿Dónde está entonces el auténtico Dalí, podríamos preguntarnos?. Aquí nos encontramos con la psicología de la timidez, tema que he tratado de desarrollar en mi biografía, aunque no tanto en este libro. La clave reside en que Dalí es un caso de tímido patológico, lo que se expresa en sus mejores cuadros.

-La ambigüedad sexual del pintor es una de las constantes que planea durante toda la narración, así como su miedo a la locura...

-Con razón tiene esa obsesión por la locura, ya que a él no le contaron lo de su abuelo paterno. En este sentido, me produce cierta satisfacción haber descubierto su esquela porque alguien me dijo que el abuelo de Dalí terminó suicidándose pero nadie sabía el año, ni la edad que tenía, algo que me costó averiguar meses de trabajo. En sus diarios adolescentes, el artista cree que su abuelo fue médico del pueblo pero le mintieron, le ocultaron la verdad, de la que se enteró más tarde por casualidad. Su abuelo era paranoico, no se sabe si por la Tramontana o porque Cadaqués es el sitio más paranoico de todo el Mediterráneo. De ahí le viene su obsesión por la locura, que él aparenta para defenderse contra el ataque de una locura real.

-Defíname brevemente qué representó cada una de estas personas para el artista:

Salvador Dalí Cusí, su padre: El mayor reto de su vida.

Ana María, su hermana: El amor no confesado.

Buñuel: El hombre que no reconoció la contribución de Dalí a sus películas.

Picasso: Su rival número 1.

Freud: El segundo padre de Dalí.

Lorca: El gran amor que no pudo ser porque Dalí lo que más teme es ser homosexual, de modo que Lorca supone para él un reto espantoso pues ante el poeta tiene que tomar una decisión, ser homosexual o no, aunque Dalí es más homosexual que otra cosa.

Gala: La persona que le permite ir por la vida como si fuera heterosexual. Son pareja pero ella le deja ir a su aire. Salvador Dalí tuvo tanto temor al sexo que no le funciona y llegó a creer que era impotente.

-¿Fue realmente el pintor de Figueres un genio incomprendido?

-Incomprendido, sí. Un genio, no sé, en cualquier caso no tanto como él decía. Creo que fue un artista superdotado e incomprendido, por supuesto, aunque él contribuyó bastante a eso porque es un hombre que lleva disfraces intencionadamente, de hecho tiene una autobiografía titulada La vida secreta, que es la que no cuenta.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.