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Guillermo Oyagüez (Pintor): «Quiero dar la libertad al espectador de terminar lo que yo no terminé»

SEVILLA. Prueba de la vigencia de la figuración en la creación contemporánea es la nueva edición de «Figuración», que se mantendrá expuesta en la galería Haurie (C/ Guzmán El Bueno, 9) hasta el 14 de

Actualizado 26/06/2006 - 13:32:18
Prueba de la vigencia de la figuración en la creación contemporánea es la nueva edición de «Figuración», que se mantendrá expuesta en la galería Haurie (C/ Guzmán El Bueno, 9) hasta el 14 de julio. De entre las propuestas de los creadores representados en esta exposición -Cecilio Chaves, Pilar Pérez Fernández, Guillermo Oyagüez y Víctor- centramos nuestra atención en la decena de revisiones de la fisonomía de la ciudad de Sevilla, como testimonio imperecedero de los individuos que la habitaron, firmadas por Guillermo Oyagüez. «Mis paisajes se caracterizan por la ausencia directa del ser humano, aunque sí está representado de forma indirecta, ya que todas las arquitecturas fueron creadas por él. Quizá trato de reflejar cómo esas edificaciones, tarde o temprano, serán la única huella física que de nosotros quede; otros las admirarán o vivirán y después de éstos, otros».
De origen malagueño, Guillermo Oyagüez se encuentra afincado desde su infancia en Madrid, en un intento, por parte de sus progenitores, de asegurar un futuro más prometedor para sus hijos en la formación y posterior desempeño profesional en el ámbito de las artes -su hermano Alfredo es un eminente pianista-, explica el pintor: «Viví en Frigiliana hasta los cinco años. Mis padres consideraron que la formación de mi hermano Alfredo y la mía sería mas completa en una ciudad como Madrid. Siempre he creído que fue una decisión muy afortunada. Las posibilidades en el campo de la música clásica para Alfredo, y en la pintura, en mi caso, son superiores. El ámbito artístico en Madrid está más abierto a todo tipo de propuestas».
A pesar de este posicionamiento, el artista no se zafó en su juventud de los hándicaps existentes en su acceso al circuito expositivo: «Te encuentras con todo tipo de dificultades. Hay artistas que tienen más ambición que ilusión. Esto es una carrera de fondo, si aguantas con afán y trabajas, sales. Yo tuve la suerte de encontrar a José Sánchez Carralero, Catedrático de paisaje, que en 1992 me concedió la beca Fin de Carrera y, catorce años después, sigo notando su ayuda y amistad. También, tuve el apoyo de mis padres a mi decisión de sólo pintar y no opositar».
Una vez en el mercado, la pervivencia de una carrera se somete a las leyes de la demanda, afirma: «Por muy bueno que seas, si no vendes nada en la primera oportunidad que una galería te brinda, no suele haber una segunda oportunidad»
Asegura que, en su caso, la elección del tema no obedece a una pose forzada «no sé por qué pinto lo que pinto, ni qué digo con lo que pinto, ni tan siquiera si quiero decir algo con lo que pinto. Quizá, si lo supiera, no lo pintaría. Por eso, cuando me lo pregunto, no me lo contesto, y así sigo, sin saber por qué pinto lo que pinto, sin saber por qué pinto, pero pinto».
A pesar de que se decanta abiertamente por la figuración como punto de partida, en muchas de sus creaciones queda de manifiesto una apropiación muy personal de este lenguaje, en un intento por desdibujar la evidencia y abrir paso a la sugestión de ideas, emociones y sentimientos: «Quiero dar la libertad al espectador de terminar lo que yo no terminé. Creo que es bonito que un cuadro cada día te sugiera cosas distintas. Pienso que una figuración excesiva limita al espectador en su manera de contemplar una pintura».
La figuración es una premisa que plantea, según Guillermo Oyagüez, infinitas vías de desarrollo, por lo que las creaciones acaban estratificándose en diversos niveles de complejidad y, por tanto, de grados de comprensión por parte del espectador. «No creo que mis obras sean excesivamente complejas, si bien es cierto que aquello de que un cuadro «parezca una fotografía» atrae más y suscita, generalmente, una mayor admiración. Sin embargo, no quiero con este comentario menospreciar el trabajo de los pintores que trabajan de esta manera. No todo el público tiene por qué entender de pintura. Considero que es labor del galerista hacer entender al espectador todas las formas de interpretar una realidad».
Con respecto a sus próximos proyectos, el artista avanza que expondrá «en Santander y Madrid. Para 2007, me hace mucha ilusión volver, en el mes de marzo, a la Sala Parés de Barcelona».
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