Home

Hemeroteca > 27/02/2005 > 

Algunas ciudades han logrado poner fin al «botellón»

Actualizado 27/02/2005 - 02:30:00
Varios jóvenes observan en la Plaza Mayor de Cáceres el cartel de la Junta de Extremadura que prohíbe beber en la calle. HOY
Varios jóvenes observan en la Plaza Mayor de Cáceres el cartel de la Junta de Extremadura que prohíbe beber en la calle. HOY

Las recientes fiestas universitarias en los alrededores de Reina Mercedes, que han congregado a más de 5.000 jóvenes haciendo botellona-, ha abierto un debate sobre cómo erradicar este problema. El Ayuntamiento ha admitido su impotencia ante el fenómeno y ha declarado que no existen «varitas mágicas» contra estas concentraciones. Varias ciudades de España, sin embargo, casi lo han conseguido ya, y otras van por el buen camino.

Cáceres

Un problema del pasado

Los problemas de Cáceres con el botellón eran muy similares a los de Sevilla. Miles de jóvenes se concentraban cada fin de semana en la Plaza Mayor, una zona muy céntrica. Las protestas de los vecinos y de los grupos políticos propiciaron al principio un ajuste en los horarios de cierre de los pubs y discotecas.

Una primera medida que no sirvió para eliminar el botellón y que llevó a la Junta de Extramadura a aprobar una ley por la que desde marzo de 2003, se prohíbe el consumo de alcohol en la vía pública. No obstante, se da la oportunidad a los ayuntamientos de fijar determinadas zonas donde sí se podrá beber al aire libre. En el caso de Cáceres, el Consistorio ha determinado que sea el recinto ferial, a unos tres kilómetros del centro de la ciudad, la zona legalizada de botellón.

El Ayuntamiento pone autobúses directos para los jóvenes con el objetivo de evitar que se cojan vehículos bajo los efectos del alcohol. A pesar de esta alternativa, el hecho de que no existan pubs o discotecas en los alrededores del recinto ferial ha hecho que el fenómeno del botellón haya disminuido mucho, sobre todo en invierno.

«El fenómeno se ha diluido de forma casi natural», afirman desde Cáceres, pues las multas de la Policía Local de la ciudad que oscilan entre los 300 y los 30.000 euros ha provocado una repentina «mentalización» de losjóvenes. La sanción económica se impone sólo a las personas mayores de edad, y en el caso que el infractor sea menor de edad se le impone una serie de trabajos comunitarios entre 30 y 60 días.

Otra de las acciones que se han puesto en marcha para paliar los efectos de la movida juvenil es una revisión más estricta de los horarios de cierre de los locales. Así, en invierno las discotecas están obligadas a cerrar a las 4:30 de la madrugada y los pubs a las tres. En verano los cierres se prolongan una hora más en el caso de las discotecas y treinta minutos para los pubs. Los menores también tienen prohíbida la entrada en los pubs y en discotecas y no pueden beber alcohol en ningún lugar público.

Valencia

Multas por beber

En la ciudad de Valencia también esta prohibido el consumo de alcohol en la calle. De todas formas, esta restricción no ha sido «mano de santo» como en el caso de Cáceres, y siguen proliferando, sobre todo en épocas de calor. En estos momentos, aseguran desde la ciudad levantina, existen al menos media docena de puntos donde se concentran habitualmente jóvenes realizando botellona.

El consumo de alcohol en la vía pública ha sido una de las últimas batallas que ha llevado a cabo el Ayuntamiento, y en un sólo año ha sancionado a 717 personas por esta práctica, de las que 45 eran menores. Si el infractor es mayor de edad, se le practica la correspondiente sanción económica, se requisa la botella y setraslada a un laboratorio que certifica que lo «confiscado» es alcohol. Una «parafernalia» que dota de garantía jurídica al proceso sancionador.

Si el sancionado es un menor de edad, el Ayuntamiento remite unas cartas a los padres en la que se ofrece mantener varias charlas con psicológos municipales que tratan la situación del niño y si es necesario lo remiten a la unidad de conductas adictivas.

El miedo a las sanciones ha logrado reducir en cierta medida las concentraciones de jóvenes, que se siguen produciendo, pero que han pasado de grupos de más de 200 personas a sólo reuniones de algo más de una decena de jóvenes. El consumo en la calle está prohibido y sólo tiene excepciones en fiestas populares como las fallas, además de otras de carácter religioso en barrios y pedanías de la ciudad.

Algunos vecinos de Valencia siguen criticando al Ayuntamiento porque, según ellos, sigue permitiendo el consumo de alcohol en las calles de la ciudad. Al igual que en Cáceres, se efectúan estrictos controles sobre los horarios de los pubs y discotecas, que tienen fijados el cierre a las mismas horas que la ciudad extremeña.

Granada

Apuesta por el «botellódromo»

En la ciudad de la Alhambra se han tomado algunas medidas para intentar contener la situación, como habilitar una zona común de concentración de jóvenes, situada detrás de un conocido centro comercial de la ciudad, donde se han instalado baños portátiles, así como papeleras que intentan evitar la gran acumulación de basura que producen los jóvenes en estas concentraciones. Asimismo, desde el Ayuntamiento de Granada también se están planteando vallar por las noches la Plaza del Triunfo, otra zona de botellona muy concurrida por la juventud.

Madrid

Las sanciones más duras

En Madrid se prohibió en 2002, mediante la «Ley sobre Drogodependencias y otros Transtornos adictivos», la práctica del botellón, que casi ha desaparecido. Ésta normativa, más conocida como la «Ley Seca», se aplica en toda la Comunidad de Madrid y fundamentalmente se centra en la prohibición del consumo de alcohol en la vía pública -con la excepción de lugares autorizados, así como las fiestas patronales-.

Por otra parte, otro aspecto que contempla esta ley es que los que la incumplen pueden ser penalizados con una multa que puede oscilar entre los 60 y los 300 euros. Otra de las opciones son trabajos en beneficio de la comunidad como limpiar las calles o asistir a charlas educativas sobre los riesgos que conlleva el consumo de alcohol. En el caso de que no se acuda a estas citas, deberán abonar la multa. Además, dotaciones de la Policía Local de realizan controles rutinarios de jueves a domingo para erradicar el botellón.

Así, desde que comenzó a aplicarse la Ley Anti-botellón se ha producido resultados muy fructíferos. Sólo tres meses después de que se empezara a penalizarse a los infractores el director gerente de la Agencia Antidroga señalaba que se había conseguido que se cumpla «de manera generalizada la restricción de venta de bebidas alcohólicas» lo que se demostraba en el descenso del número de intoxicaciones etílicas de menores de edad.

No obstante, la problemática del botellón no ha desaparecido, pues sigue habiendo zonasa las que acuden los jóvenes a realizar este tipo de prácticas. La céntrica plaza del Dos de Mayo es un buen ejemplo, ya que, aunque al principio de la aplicación de la ley hubo un importante descenso de estas concentraciones, actualmente los jóvenes han vuelto a ocuparla. El pasado 11 de febrero, un grupo de «jóvenes radicales» que estaban haciendo botellón en esta plaza, al ser advertidos por la Policía Municipal de la prohibición de esta práctica y ser requerida su documentación, utilizaron sus propias botellas para arremeter contra los agentes, de los cuales uno resultó herido por un botellazo en la cabeza.

Córdoba

A falta de uno, tres «botellódromos»

Córdobaes un buen ejemplo de creación de zonas habilitadas para el consumo de alcohol. A falta de un botellódromo, tienen tres. Todos ellos son gestionados por el gobierno municipal y están situados en los céntricos Jardines de la Victoria, en la zona de El Arenal y en un solar cercano al Jardín Botánico. Todas estos «espacios de encuentro» se encuentran operativas desde finales de noviembre. Se trata de un lugar patrullado por la Policía Local, dotados con baños y con papeleras especiales. Sin embargo, el único que ha tenido una buena acogida entre los jóvenes ha sido el de La Victoria, mientras que los otros dos han quedado prácticamente abandonados, sin que por ellos patrulle actualmente la Policía por la ausencia de los usuarios.

No obstante, esta medida no ha sido muy bien acogida entre los vecinos del botellódromo de La Victoria ya que muchos se quejan de los ruidos, riñas y gritos de los jóvenes que allí se reunen. Además, los vecinos temen que con la llegada del calor las concentraciones se hagan más numerosas y que estos jardines se conviertan en un nuevo Plan Renfe. Es decir, aquella zona donde se concentraban los jóvenes antes de que se habilitaran estos espacios y en el que llegaban a reunirse entre 8.000 y 10.000 personas, lo cual traía consigo grandes problemas para los vecinos, como ruido o suciedad.

Como solución a esto, el Ayuntamiento cordobés busca alternativas que dirijan a los jóvenes a los botellódromos de El Arenal o el Botánico, como ofertas en el transporte público o música ambiente.

Santiago

Prohibición poco efectiva

En la comunidad gallega también existe una reciente ley «anti-botellón», aunque su eficacia en ciudades con alto número de estudiantes como Santiago es bastante discutible. En Galicia, el control del consumo de alcohol en la vía pública es competencia municipal, que va a editar nuevas ordenanzas.

Aunque la climatología gallega es mas adversa para beber en la calle, también se producen concentraciones juveniles en Santiago de Compostela en zonas céntricas de la ciudad y en el entorno del campus universitario. Con esta nueva ley autonómica y la regulación que haga el Ayuntamiento de Santiago no se podrá vender alcohol y tabaco a menores de 18 años, elevando así la edad mínima que era de 16 años.

Por otra parte, la reforma impide la venta de bebidas alcohólicas de carácter ambulante o efectuada a distancia en horario nocturno y el consumo de alcohol en las vías públicas, que será considerado una infracción leve sancionada con hasta 600 euros o prestaciones en beneficio de la comunidad.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.