El hallazgo de un nuevo testimonio arroja luz sobre los experimentos médicos nazis

Un superviviente relató cómo casi murió por hipotermia en unas pruebas y fue encerrado en una jaula de cristal con miles de mosquitos para ser infectado de malaria

ABC.es
MADRIDActualizado:

Un testimonio recién descubierto ofrece nuevos y brutales detalles sobre los experimentos médicos nazis llevados a cabo a prisioneros de los campos de concentración, como el encierro de un hombre en una jaula de cristal con miles de mosquitos para infectarlo de malaria.

Un archivero del Archivo Central Sionista tropezó recientemente con un informe sin fecha de tres páginas con el testimonio de Heinz Reimer, un superviviente judío de Dachau, Mauthausen y otros campos de concentración. Según relata el diario Haaretz, Reimer dice sufrir de hipotermia a raíz de los experimentos a los que los nazis le sometieron a él y a otros prisioneros en Dachau, sumergiéndoles en agua con hielo y posteriormente en agua hirviendo.

Su testimonio es parte de una solicitud de Reimer para recibir asistencia financiera de la Agencia Judía. El superviviente detalla otras torturas en los campos, donde los presos eran infectados deliberadamente con diversas enfermedades para probar curas.

Si bien parte del testimonio ha sido publicado, Patrick Casiano, el archivero que descubrió el documento, dijo a Haaretz que era la primera vez que el documento con el testimonio completo está a disposición de los historiadores.

En su testimonio, Reimer nombra a varios médicos nazis que experimentaron en él, infectándole con la malaria y la sífilis. En lugar de infectarle con una inyección, los médicos «me encerraban todos los días durante dos horas en una jaula de cristal y tenía que soportar a miles de mosquitos Anopheles en mi cuerpo», según informa Haaretz y recoge The Times of Israel.

«Una vez que ya no pude soportar el dolor, hice un intento de resistencia contra los mosquitos, suponiendo que no sería visto. Pero el médico, si se puede llamar así a una bestia como esa, vio mi intento de resistencia en el espejo. Por esto fui castigado a siete días de detención estricta. Pero antes, recibí 25 latigazos con un látigo de cuero».