Retrato de Drake, junto a su escudo de armas con uno de sus lemas: «Sic parvis magna» («La grandeza nace de pequeños comienzos»)
Retrato de Drake, junto a su escudo de armas con uno de sus lemas: «Sic parvis magna» («La grandeza nace de pequeños comienzos»)

Ni el primero ni el segundo: el error histórico de creer que el inglés Drake circunnavegó antes la tierra

Más allá de que Juan Sebastián Elcano y los supervivientes de su expedición ya lo había hecho casi sesenta años antes, casi siempre se olvida a los segundos españoles en hacerlo

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En un programa satírico de la BBC 2 llamado «Cunk on Britain» se afirmó el año pasado que el pirata Francis Drake fue el primero en circunnavegar la tierra –y no Juan Sebastián Elcano–, provocando una pequeña polémica por el error histórico. Y, tal vez, podría pensarse que se trata de un chiste por la naturaleza del programa, si no fuera porque no es la primera vez que los ingleses, dados a atribuirse hasta la tortilla francesa, dan muestra en su tradición historiográfica de querer solapar la gesta de Magallanes-Elcano. El mero hecho de titular a Drake el segundo, obviando a los supervivientes de la segunda expedición de Elcano, resulta bastante sintomático.

A base de secuestrar pilotos ibéricos

La gesta de Francis Drake se gestó a base de saqueos y secuestros. Tras el éxito de su incursión en el istmo de Panamá, Isabel de Inglaterra encargó en 1578 a Drake que hostigara la costa pacífica de la América española, un territorio que durante medio siglo había desconocido la existencia de amenazas. Su flota estaba compuesta por ciento sesenta hombres, repartidos en cinco barcos: el Pelican, en la que llevaba su insignia, el Elizabeth, el Marigold, el Swan y el Christopher. Pronto, sin embargo, añadió un sexto barco en la costa de Cabo Verde, un buque mercante portugués, la Santa María, renombrada como Mary. Su capitán, Nunho da Silva, un hombre con experiencia considerable en la navegación de aguas sudamericanas le serviría de guía forzado. Capitanes, pilotos y mapas españoles y portugueses hurtados fueron los que alimentaron, de hecho, a Drake para seguir la senda de Magallanes-Elcano.

En junio de 1579, Drake desembarcó en un punto no especificado de la costa norte de California, cuyo territorio reclamó en nombre de la Corona inglesa y bautizó como Nueva Albión (Albión, antiguo nombre de Gran Bretaña). Desde allí navegó hacia el norte en busca del paso del Noroeste que comunicase el Pacífico con el Atlántico. Por el oeste llegó a las islas Molucas, rodeó el cabo de Buena Esperanza y alcanzó Sierra Leona en julio de 1580. El 26 de septiembre de ese mismo año el Pelican (rebautizado en el viaje como Golden Hill) arribó a Plymouth con Drake y otros 59 tripulantes a bordo, junto con una preciada carga de especias y riquezas capturadas a los españoles durante el trayecto.

Durante la travesía, el británico dio su nombre al paso entre el continente antártico y la Tierra del Fuego, a pesar de que el español Francisco de Hoces lo había descubierto 53 años antes.

Drake colocó en su escudo nobiliario un globo terráqueo con la inscripción «Primus Circumdedisti Me», dando por entendido que había sido el primero en dar la vuelta al mundo

A pesar de perder todos sus buques a excepción del Golden Hill, la vuelta al mundo de Drake y sus hombres fue enormemente lucrativa. El botín obtenido tras atacar Valparaíso, El Callao y el barco Nuestra Señora de la Concepción fue valorado en 250.000 libras, una suma equiparable al presupuesto anual del Parlamento británico. Además, el 4 de abril de 1581, la Reina Isabel I subió en persona al buque insignia de Drake y le nombró caballero allí mismo. De golpe y porrazo, el pirata se había convertido en un hombre respetable, con su asiento en el Parlamento y con responsabilidad en la Armada inglesa. Drake colocó en su escudo nobiliario un globo terráqueo con la inscripción «Primus Circumdedisti Me», dando por entendido que había sido el primero en dar la vuelta al mundo.

Más allá de que Juan Sebastián Elcano y los supervivientes de su expedición ya lo había hecho casi sesenta años antes, casi siempre se olvida a los segundos españoles en hacerlo. La expedición de García Jofre de Loaysa y Juan Sebastián Elcano, que zarpó de La Coruña el 24 de julio de 1525 con siete barcos y 450 hombres, devino en una sucesión de desgracias y contrariedades, incluida la muerte de Loaysa y de la del Elcano. De los siete barcos, apenas uno llegaba a las Molucas, donde sus tripulantes fueron hechos prisioneros por los portugueses.

No obstante, ahí no terminó su aventura como habitualmente se piensa. El grupo permaneció cautivo durante dos años, hasta que el Tratado de Zaragoza puso fin al conflicto por las Molucas entre España y Portugal. Fernando de la Torre y otros ocho españoles fueron liberados y enviados a Lisboa, de modo que esos nueve completaron, a su manera, la segunda circunnavegación planetaria.