José Antonio Alonso, el vecino de Bermejales agredido presuntamente el jueves por su vecina C.C.T, su hijo y su yerno en un bar del barrio, anuncia que abandona la vivienda social que le adjudicó la Junta de Andalucía por temor a que le mate la citada familia. Se convierte así en la segunda familia que abandona el edificio del número 19 de la avenida de Grecia por conflictos con C. C. T., una mujer que al parecer ya tuvo problemas de vecindad hace ocho años en la barriada Virgen de los Reyes y contra la que hay 600 denuncias interpuestas por parte de vecinos de Bermejales.
«Esta vez me he salvado de morir porque -recuerda- me refugié en un bar, donde me propinaron una paliza después de que me persiguieran con un cuchillo jamonero. Cuando la Policía llegó ni siquiera detuvo a los agresores. La hija de C. C. T. , que está embarazada, llegó al bar después de que su familia me diera la paliza y se desmayó delante de la Policía. Estoy agotado de presentar denuncias contra esa familia por insultos, acoso laboral, agresiones, amenazas y denuncias falsas, sin que los jueces, la Fiscalía, la Policía o la Junta hagan nada. Tiro la toalla, me voy de mi casa y que esa señora se cuelgue el pin de ganadora. Prefiero eso a que me quite la vida y mañana sea titular del periódico», añadió.
«Estamos viviendo un calvario con esa familia, que ha llegado incluso a dar tres palizas a María Luisa Rodríguez Ponce, otra vecina que no puede ni salir de su casa», declaró Alonso. «A dos menores de edad del edificio, uno de ellos mi hermano, los ha acusado de haber abusado de su hija cuando ésta tenía 13 años. En el juicio, la niña reconoció que era mentira y se archivó el caso», explica Alonso, quien se lamenta de que la familia conflictiva haya puesto cámaras de televisión en sus ventanas para vigilarles.
Las denuncias contra la vecina se refieren también al uso de una escopeta de perdigones. Según Alonso, secretario de la comunidad de propietarios de edificio, C. C. T. habría disparado a otros balcones e incluso al coche de un vecino. «Nos presenta tantas denuncias falsas que tendríamos que dejar de trabajar para acudir a los juzgados a defender nuestra inocencia. Ha ganado muchas denuncias porque no vamos a los juicios», se lamenta.
La Empresa Pública del Suelo de Andalucía (EPSA), dependiente de la Consejería de Obras Públicas de la Junta y propietaria de las 92 viviendas de esa manzana, ha incoado un expediente administrativo contra C. C. T., por impago del alquiler. Sin embargo, la Junta advierte que no puede desahuciar a nadie por llevarse mal con los vecinos, por lo que recomienda a la comunidad que aglutine ante la Fiscalía todas las denuncias en una sola por ser un asunto de orden público que pudieran constituir un delito o falta.