«Ser buena persona es fácil, lo difícil es ser justo»

SANTIAGO ROMERO DE BUSTILLOMagistrado jubilado de lo Social del TSJAEste magistrado, no sólo pasará a la historia judicial por haberle dado la razón a un trabajador que iba a ser despedido porque

«Ser buena persona es fácil, lo difícil es ser justo»

SANTIAGO ROMERO DE BUSTILLO

Magistrado jubilado de lo Social del TSJA

Este magistrado, no sólo pasará a la historia judicial por haberle dado la razón a un trabajador que iba a ser despedido porque discutió acaloradamente con un cliente por Curro Romero, sino porque ha estado 46 años con la toga puesta y era el más veterano de la jurisdicción laboral en España. Ahora cuelga la toga para siempre, «reemplaza» el Estatuto de los Trabajadores para dedicar más tiempo a la venencia, después de haber sido fiscal y estar en el Tribunal Central de Trabajo en Madrid durante seis años, donde hacía una jornada laboral de lunes a domingo. Cumplió 70 años el pasado 25 de julio, pero algún funcionario de justicia se ha equivocado y le anticiparon al 5 de junio el día de su jubilación. Paradojas del sistema, que este magistrado no haya cobrado su último mes de salario, el de julio, con su paga extra correspondiente, puede que haya pleito, «sino lo arreglan me queda la vía contenciosa, toda la vida luchando en esta jurisdicción y fíjese ahora, me han castigado en lo que yo he combatido y se ha vuelto contra mí».

Romero de Bustillo, apoyado en Pilar, padre de nueve hijos, algunos juristas, defensor del latín, lleva a gala no haber puesto jamás una palabra no castellana como «moobing» en algunas de sus cerca de 30.000 resoluciones, en las que ha participado como ponente o en sala, en sus 35 años que ha estado en la jurisdicción laboral, «he puesto mis sentencias con el diccionario en la mano».

-Además de la sentencia «currista», ¿cuál recuerda en su carrera?

-Para mí es una sentencia más, pero recuerdo también otra de unas monjas de clausura en la década de los ochenta donde se les reconoció sus derechos laborales tras un cambio legislativo en un caso de filiación y retroactividad. La solución recuerdo la vi una noche de Navidad, el Supremo también lo avaló.

-¿La jurisdicción laboral es algo más que mejoras retributivas?

-Una persona necesita familia, salud y trabajo, el trabajo se inserta en lo más esencial de una persona y sus valores no son siempre económicos, está el derecho a la intimidad, a la información... Son valores inestimables.

-¿Entonces qué es?

-El laboral es el derecho pionero, y lo sindical es el motor del derecho laboral. Sin libertad sindical no puede haber derecho laboral de ninguna manera. De lo laboral se está copiando. La primera ley es de 1900 sobre accidentes de trabajo y ahí va naciendo este derecho. La libertad sindical es estrictamente laboral, Pero si afecta a un funcionario, que también tienen sus sindicatos, se ventila el hecho en lo contencioso administrativo, así un mismo asunto se puede ver en dos órdenes jurisdiccionales y esto es un verdadero disparate.

-¿Un ejemplo?

-La degradación ha llegado a tal extremo que la filiación si hay discrepancia va al contencioso administrativo, de tal manera que una empleada de servicio doméstico que discute si es continúa o discontinua tiene que hacer cola en el Tribunal Económico Administrativo y juntarse con un plan de urbanismo, es inaudito.

-¿Hacia donde camina entonces la jurisdicción laboral?

-El orden jurisdiccional social tendrá que ser exclusivo y excluyente en materia de personal y Seguridad Social y por su puesto sin olvidar la libertad sindical como instrumento. Yo no lo voy a conocer, y puede que usted tampoco, pero usted verá los pasos.

-¿El derecho social tiene su reflejo en la vida cotidiana?

-Claro que sí, recuerdo un caso donde un señor le dolía mucho los brazos y no podía moverlos y lo cogieron en una romería todo el rato «olé, dale, viva». En teoría no podía moverse y llevaba cargando además todo lo que tenía para distraerse, había hasta fotos, recorrió unos siete kilómetros con lluvia a mares. A la calle.

-¿Despido procedente?

-Por supuesto, le costó muy caro.

-¿Un caso que le haya marcado?

-Cuando era abogado fiscal en 1971, vi un niño, el menor de siete hermanos, muerto de hambre en Sevilla, los padres eran alcohólicos. Fue impactante. Me preocupé de que sus hermanos siguieran sus vidas y estuvieran acogidos. Por cierto, algunos estuvieron en un convento en Sanlúcar. Quince años después, en un pleito laboral, me encontré con un familiar de los niños, y pregunté por el caso, por los niños y me dijo: gracias al fiscal, todos siguieron y estudiaron, están bien. Nunca les dije que el fiscal era yo.

-Los suyo también es de impacto ¿en casa del herrero, cuchillo de palo?

-Me molestaba mucho que un jubilado en la función pública se quedara un año sin cobrar a la espera de la pensión. A mí me han pagado ya la jubilación, pero se han olvidado del último mes. Espero cobrar en octubre. Me han castigado en lo que yo he combatido. El funcionario me dio por jubilado anticipadamente el mismo día que a un compañero de sala, pero yo me jubilaba casi dos meses después.

-Hablando de jubilación ¿porqué la manzanilla es el vino «patrón de los jubilados»?

-Porque la flor impide la oxidación, impide que haya moho como en las tuberías, y debajo hay movimiento vivo y continuo. El jubilado inaugura una fase de su vida y vuelve a renacer.

-¿Qué se necesita para ser un buen juez?

-Ser buena persona es fácil, lo difícil es ser justo.

-¿Y ahora qué?

-Yo he terminado, no hay que forzar la máquina, a los 70 años no se puede iniciar una actividad. Salí de Sanlúcar de Barrameda a los ocho años, nací entre botas de vino, he sido el cantor del vino, he venido aquí a las bodegas como el que viene a jugar. El esfuerzo lo han hecho otros, ahora podré ayudar y hacer labores de representación. Mi familia quería que yo me dedicara al vino, estuve a punto de matricularme en el Instituto Químico de Sarriá, ero después empecé a estudiar Derecho y acabé en la carrera judicial.

JAVIER RONDA