Fernando Iwasaki
Durante la segunda mitad del siglo XIX, diversos pintores norteamericanos viajaron por Andalucía -pienso en Frederick Vinton, Robert F. Blum, William Merritt Chase y Walter Gay-, pero el más grande de todos aquellos artistas fue John Singer Sargent (Florencia, 1856 - Londres, 1925), enamorado de Velázquez, hechizado por Andalucía y abducido por los flamencos.
Con la finalidad de presentar una obra que sedujera a la crítica en el Salón de París de 1882, Sargent visitó Sevilla y Granada en busca de inspiración, entre Septiembre de 1879 y Febrero de 1880. El gran fruto de todos esos meses de trabajo fue «El Jaleo», una extraordinaria pintura que se puede contemplar en el Isabella Stewart Gardner Museum de Boston. Sin embargo, los estudios y borradores de «El Jaleo» prestigian las colecciones de varias universidades y museos de los Estados Unidos, aunque por desgracia no formen parte de las exhibiciones regulares. Así, hace unos años consulté los cuadernos de Sargent atesorados por la Universidad de Harvard, el Metropolitan Museum de Nueva York y el Isabella Stewart Gardner Museum de Boston, y corroboré que dos de aquellos apuntes estaban firmados en Sevilla.
El primero se titula «Cafe Scene» y representa a una pareja brindando sobre una mesa. Podría tratarse de cualquier bar o café sevillano, pero en conocimiento del interés de Sargent por el flamenco, lo más probable es que la escena sea una viñeta tomada en cualquiera de los cafés cantantes del siglo XIX. Sargent llegó a Sevilla en 1879, cuando según Los cafés cantantes de Sevilla (1984) de Blas Vega sólo existían como cafés cantantes «El Arenal», «El Sevillano», «Variedades», «Alegría» y «Apolo», pero Richard Ford en su imprescindible A Handbook for Travellers in Spain (Londres, 1845) ya mencionaba el Café Franconetti como santuario flamenco en 1845: "In the calle Rosario on the 1, half-way between the Madrid and the Plaza Nueva, is the Cafe Franconetti, where dances take place every evening. Ladies should go not later than 8 o´clock, as the place becomes crowded. Entrance free, but the traveller is expected to order coffee or a bottle of Manzanilla (3 francos?), which it is best to pay for inmediatly. The company is not select, but harmless, and the performance is at least national and genuine". ¿Y si esa pareja que estrellaba sus cañas de manzanilla estaba en realidad en el Café Franconetti?
El segundo dibujo es un carboncillo que representa a dos guitarristas acompañando un cante cuya letra Sargent transcribió minucioso:
Parece un ramo de flores
la capa d´un estudiante,
toda llena de pedazos
de diferentes colores.
Yo le diré cuáles son
las prendas d´un estudiante:
la sotana y el manteho,
la cuchara y el perol.
Un puñado d valientes,
un cañón y una mujer,
libraron a Zaragoza
de el ejército francés.
Zaragoza está en un llano
y la torre nueva al medio,
y la Virgen del Pilar
en las orillas del Ebro.
He consultado el cancionero de Melchor Paláu -Cantares populares y literarios (Barcelona, 1900)- y puedo asegurar que las dos primeras estrofas provienen de una estudiantina, mientras que la tercera y la cuarta forman parte de una antigua jota popular aragonesa. Por lo tanto, estaríamos ante una letra susceptible de haber sido interpretada por cantiñas de Cádiz.
Cuando Sargent regresó a París para trabajar en «El Jaleo», desplegaría sobre una mesa todos los apuntes granadinos y sevillanos. Ninguno de los dibujos que garrapateó en Sevilla fueron usados para pintar «El Jaleo», aunque uno intuye que tienen todo el aire de «El Jaleo». Y en última instancia tienen algo especial: ambos fueron firmados en nuestra ciudad y en uno de ellos ha quedado recogida esa cantiña que tanto tuvo que gustarle al pintor norteamericano.
Quién sabe, tal vez John Singer Sargent la copió para cantiñearla por lo bajini mientras pintaba «El Jaleo». Por algo Singer significa cantaor.