La Comunidad de Bienes Hermanos Bordas Marrodán, titular de la finca en la que antiguamente se alzaba el Centro Social Ocupado y Autogestionado (CSOA) Casas Viejas hasta su reciente desalojo a cuenta de la orden dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 24 de Sevilla, ha dado prácticamente por finalizada la demolición de las antiguas naves y la antigua vivienda del número 23 de la calle Aniceto Sáenz, donde los operarios acometen las últimas tareas de retirada de escombros de cara a la construcción de una promoción de viviendas libres.
Una vez finalizada la demolición de todo el antiguo recinto del CSOA, la Comunidad de Bienes Hermanos Bordas Marrodán prevé continuar adelante con su iniciativa de construir viviendas de renta libre en esta finca, dado que actualmente esta sociedad privada no tiene conocimiento oficial de las pretensiones del Ayuntamiento de Sevilla de impulsar un procedimiento expropiatorio sobre una parte de la parcela para crear equipamientos públicos destinados a los vecinos del Pumarejo.
Aunque el propio delegado de Urbanismo, Emilio Carrillo, había anunciado que parte de la finca sería sometida a una expropiación en virtud del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), la familia Bordas no tiene constancia oficial al respecto, por lo que mantendrá su iniciativa urbanística según lo previsto inicialmente.